La urbanización de la antigua Tafisa entra en su recta final

Serxio Barral Álvarez
Serxio Barral PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

CAPOTILLO

Ponte Lérez evita concretar cuándo volverá a pedir licencia de construcción

20 sep 2012 . Actualizado a las 06:59 h.

Todavía no hay fecha para el fin de obra, pero salta a la vista que la urbanización de la antigua Tafisa está en su recta final. Así lo pudo comprobar ayer el teniente de alcalde delegado de Urbanismo, Antón Louro (PSOE), en una visita a la zona. Sin embargo, no logró arrancar de los representantes de Ponte Lérez -sociedad que ejecuta las obras y promueve el desarrollo urbanístico de Tafisa- una previsión de cuándo solicitarán licencia para levantar el primer edificio residencial. La empresa declinó atender a los medios de comunicación, por lo que Louro fue el único interlocutor ante los periodistas.

El teniente de alcalde, en cualquier caso, señaló lo mismo que había adelantado a La Voz la semana pasada: que Ponte Lérez tiene el firme propósito de retomar la promoción inmobiliaria, que la empresa cuenta con más de un centenar de prereservas y que el aspecto residencial del proyecto se mantiene: siete bloques que sumarán unas 800 viviendas, un espacio para ubicar un hotel de alta gama y una parcela para la Universidade.

En lo que se refiere a la obra de urbanización, los servicios subterráneos están ya totalmente rematados, así como los cuatro viales previstos (que suman más de un kilometro y medio de carreteras), las aceras, la iluminación y las sendas peatonales que cruzarán las zonas verdes. También se ha instalado ya un parque infantil en el extremo de la plaza central, que en el futuro quedará en la parte interior del edificio en forma de «U» que dará a la calle José Malvar. Este edificio es, precisamente, el primero que se quiere construir, aunque no hay fecha para ello.

Actualmente, los trabajos se centran en el acondicionamiento de las zonas verdes previstas. La urbanización se demoró porque se acordó fuera del proyecto -valorado en 4,8 millones de euros- la dotación de riego automático a todos los espacios verdes, y también falta por derribar la nave de una antigua carpintería.