Fouces somete a la Casa Azul a un «lifting»

S.b. Pontevedra / La voz

PONTEVEDRA

Carmen Foiuces, en la Casa Azul
Carmen Foiuces, en la Casa Azul S.B.

Allá por el año 1997, el Concello de Pontevedra adquirió gracias a los fondos europeos del Plan Urban varios edificios en el centro histórico de la ciudad con el fin de destinarlos a fines socioculturales. Fueron el Pazo de Mugartegui (hoy cedido al Consello regulador de la denominación de origen Rías Baixas), la Casa das Campás (actualmente en manos de la Universidade de Vigo) y la Casa Azul, el único que sigue teniendo uso municipal.

Este último inmueble, ubicado en la calle Sor Lucía, frente al santuario donde presuntamente se apareció la Virgen, se convirtió en una especie de cajón de sastre en el que tuvo cabida casi todo. Se adquirió con la intención de convertirlo en casa de acogida para víctimas de malos tratos y aunque el proyecto sí heredó una peculiar distribución a modo de pequeños apartamentos que hace que haya varios baños completos en cada planta (tiene sótano, bajo y tres alturas) y extraños recovecos de complicado aprovechamiento. Al fallar lo del centro de acogida, la Casa Azul quedó como una especie de edificio anárquico en el que tuvo cabida casi todo: espacios para asociaciones, para servicios sociales, para Xuventude, para cursos y talleres ocupacionales...

Ahora, la concejala de Benestar Social Municipal, Carme Fouces (BNG), se ha embarcado en la idea de recuperar el uso cívico de la Casa da Luz. No porque lo hubiera perdido, sino porque estaba, afirma «moi desordeado». Así las cosas, desde hace algún tiempo se está sometiendo al inmueble a una completa renovación.

En los últimos meses se ha habilitado una amplia sala de ensayos en el sótano;, se ha bautizado cada una de las múltiples salas que forman el laberíntico edificio con el nombre de un río de Pontevedra; se sometieron todos los espacios a una completa limpieza en la que se retiraron kilos y kilos de enseres inutilizados; se está recuperando la terraza del segundo piso, que da al centro histórico e inspiró el «Paseo polas nubes», una iniciativa exitosa de la concejalía de Fouces; se están acondicionando y redecorando todas las salas aprovechando para ello el potencial de los talleres ocupaciones que se desarrollan en el inmueble; se dota a todas las salas de equipos informáticos; se habilitan nuevos espacios para asociaciones...

Un completo lifting para un inmueble municipal que en apenas quince años se había quedado ligeramente desfasado.