Apuesta «por cambiar el foco» en la visión de la adolescencia
25 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Ana Isabel Saz ha desarrollado su trayectoria profesional en el campo de la psicología clínica y educativa y su experiencia ha pasado fundamentalmente por la intervención familiar, incluyendo casos de maltrato y abuso sexual, con atención a víctimas y ofensores. Ayer participó en la Semana de la Familia con una conferencia sobre el aprendizaje que se establece entre padres e hijos. «Creo que posicionarnos como padres que todo lo sabemos no vale; esto es un aprendizaje diario, nosotros de ellos y ellos de nosotros».
-Su experiencia aborda sobre todo la intervención familiar. Los datos muestran que crecen las agresiones de padres a hijos y de hijos a padres ¿Qué pasa?
-En este sentido somos un poco alarmistas. Evidentemente es un tema que merece consideración y trabajo, pero echo en falta que se hable de los chavales de otro modo. Desde los medios se nos vende la imagen de los chavales y la adolescencia distorsionada. Echo de menos programas en los que se vean perfiles de chavales implicados, que los hay y muchos. Hay que verlos más allá de un titular donde un chaval tiene un episodio violento con sus padres. Seguramente hay un trasfondo que habiéndole evaluado e intervenido con mayor prontitud se hubiera desarrollado de otra manera. Creo que es momento de cambiar el foco y de empezar a hablar de jóvenes y familias sanas, porque en el fondo todos somos modelos y ellos necesitan ver otras cosas que lo que ahora mismo les estamos traduciendo.
-Su visión es optimista, pero supongo que el día a día se lo pone a prueba constantemente.
-Pues sí, pero ahí está la motivación. Yo que he trabajado en maltrato e infantil, tienes días que vas a casa con el concepto de la humanidad un poco tocado, pero lo bueno que tiene esto es que siempre trabajas para que se pueda salir y que las situaciones se puedan colocar de nuevo en su sitio. Sobre todo familiarmente siempre hay un momento para darse cuenta de las equivocaciones. Y los padres que vienen a trabajar esas situaciones vienen con ese afán de compromiso.
-Ha trabajado con los agresores. ¿Hay recuperación para alguien que por ejemplo abusa sexualmente de un hijo?
-Pues no siempre, tienen que darse una serie de condiciones y capacidad de trabajo por parte del ofensor que no siempre se dan. La verdad es que cuando entramos en determinadas psicopatías la recuperación es muy compleja, por no decir imposible. Tampoco hay que usar la palabra imposible con mucha fuerza, pero es cierto que hay una serie de variables determinantes en la evolución en positivo o negativo de una persona que ha ofendido.
-¿Recuerda algún caso extremo con final feliz?
-Yo no hablo de felicidad tal cual, hablo de recuperación. Creo que un menor abusado puede recuperarse. Hay golpes en la vida que no se borran jamás, pero que se puede vivir perfectamente con esos golpes y traducirlos en cosas constructivas y no destructivas.
ana isabel saz marín psicóloga