1La Navidad no solo llega cargada de regalos materiales, sino también de muchos otros para la vista. El arte, por ejemplo, siempre es una buena alternativa en las vacaciones, como están demostrando las jornadas de puertas abiertas en el remozado edificio Sarmiento del Museo. En seis días se han alcanzado las cuatro mil visitas, según apuntan fuentes de la entidad, y todavía queda la jornada de hoy y mañana para que quienes no hayan admirado todavía la belleza del edificio puedan hacerlo.
Las mismas fuentes destacan que los visitantes quedan impresionados en el Sarmiento, no solo por la espectacular recuperación de su claustro, sino también y muy especialmente por cómo ha quedado la futura zona del restaurante y comedor, donde se exponen ya los miliarios. «Hay gente que recuerda haber estado jugando de niños y se emociona -indican las mismas fuentes-. Una profesora que estuvo cuando era el Hogar Provincial vino y salió llorando». Los visitantes son de todas las edades, pero predomina la gente mayor, que echa mano de sus recuerdos en el inmueble. Hay que recordar que las jornadas de puertas abiertas continuarán hasta mañana, en horario de 11 a 14 horas por las mañanas y de 17 a 20 horas por las tardes.
«Luces do mundo»
2En la sede contigua del Museo, el Sexto Edificio, está abierta además de la exposición dedicada al violinista pontevedrés Manuel Quiroga otra fotográfica de Anxo Rial, que lleva por título Luces do mundo. Con su trabajo, de aparente sencillez, el artista permite que el espectador le acompañe en sus viajes por el mundo y por su propio mundo, en el que como dice el Museo, «reina a reflexión, a quietude e o silencio». «A exposición -añaden desde la entidad museística- é unha invitación a descubrir, a mirar e a votar para captar dous mundos igualmente apaixoantes». La muestra permanecerá en la sala de exposiciones temporales hasta el día 29 de este mes.
Colajes en San Roque
3En el local de la Asociación de Vecinos de San Roque se inauguró también esta semana otra nueva exposición, en este caso protagonizada por Noelia M. Vidal, licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas, y Ramón Quintás, titulado en Bellas Artes. Se trata de una muestra conjunta de colajes, pero curiosamente titulada Mutuamente excluyentes. Según cuentan los artistas, precisamente el colaje es el único punto de encuentro entre los diversos conceptos contrapuestos que presentan en su exposición. Los dos creadores, con diferente visión y estilo, pretenden confrontar sus identidades contrarias en un mismo espacio y hacer que sus obras se integren de forma armoniosa. «El objetivo -dicen- es el mostrar el común de los opuestos, al fin y al cabo, el camino de ida y vuelta es uno solo y el mismo». Pueden comprobarlo estos días en el local de la calle Hermanos Pazó.