Hay lunes que en lugar de ser el comienzo de una semana parecen una mala prolongación de la anterior. Después del desgaste en el pulso con Pachi Vázquez que se evidenció ayer en el Comité Nacional del PSOE en Santiago, los socialistas pontevedreses vuelven mañana al remolino. Porque el pulso con Vázquez desde Pontevedra y Vigo -aunque por distintos intereses- no es el único.
En casa, en la provincia, es la primera vez que la Ejecutiva provincial se cita de forma oficial después de una explosiva carta de dimisión de uno de los representantes de la ciudad en el comité. José Manuel Civeira, dimisionario secretario de política municipal, ya no estará, pero sí el eco de la carta que dirigió tanto al secretario general provincial, Modesto Pose, como al resto de sus compañeros. En pleno proceso precongresual, Civeira asegura estar harto de poner «a cara para branquear posicionamentos que nada teñen que ver coa defensa dun proxecto socialista». La ciudad pierde así a uno de sus tres representantes en la Ejecutiva provincial en un momento en el que los socialistas tendrán que empezar a preparar la cascada de congresos ahora que ha quedado fijada el gallego para el 9, 10 y 11 de marzo.
La semana empieza con un lunes de resaca. Y no parece que en el PSOE estén dispuestos a bajar la voz ahora que emerge la discrepancia dentro de la provincia que quedó ensombrecida por el enfrentamiento de la provincia con Pachi Vázquez. Ninguna de las guerras ha acabado.