Una montaña para superar la crisis

Aleixandre Méndez
álex méndez PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

El pasado domingo se cumplió el primer tercio de la temporada, y las dudas han llegado al equipo granate justo cuando se acerca el momento más crítico de la primera vuelta. En las próximas tres jornadas, el Pontevedra se enfrentará a rivales directos en la lucha por retornar a Segunda B como Racing de Ferrol, Racing Villalbés y Deportivo B, por lo que el mes de noviembre se presenta como una dura prueba para valorar las aspiraciones reales de los lerezanos.

En las últimas cuatro jornadas los granates se han empeñado en dilapidar toda la credibilidad que habían ganado en las nueve anteriores. La derrota ante el Órdenes abrió una herida que, lejos de cerrarse en las siguientes jornadas, ha ido creciendo debido a la mala imagen de un equipo que ha perdido capacidad goleadora (los granates solo han conseguido dos goles en los últimos cuatro partidos) y ha dado sus primeros síntomas de debilidad defensiva (en estos cuatro encuentros han encajado los mismos tantos que en los nueve anteriores).

Pese a todo, el delantero granate Manu Barreiro considera que estos tropiezos no deben hacer olvidar lo que se ha hecho bien hasta ahora. «Teniendo en cuenta que somos un grupo nuevo de jugadores, creo que los últimos resultados no deben empañar el buen inicio de liga que hemos hecho». Sin embargo, el goleador también es consciente de que cada vez será más difícil conseguir victorias. «Los partidos van a ser cada vez más complicados, porque los rivales ya nos van conociendo», reconoce el punta granate, que también se muestra conforme con su rendimiento aunque aspira a mejorar sus números de la temporada pasada.

En esta tesitura, los granates afrontan un calendario que será clave para calibrar el verdadero potencial del equipo. El próximo domingo el Pontevedra se enfrentará a un Racing de Ferrol que ha cambiado de entrenador en el último mes por su mal inicio de liga. Una victoria en el feudo ferrolano dejaría muy tocados a los racinguistas, que además se quedarían a diez puntos de los granates. Una semana después, el Pontevedra recibirá a un Racing Villalbés que llegará en Pasarón habiendo ganado todos los partidos que ha disputado lejos de su estadio, lo que le convierte en uno de los rivales más temibles a domicilio. Por último, el Pontevedra finalizará el mes con otro desplazamiento difícil, en este caso para enfrentarse al Deportivo B. El filial deportivista está firmando una temporada irregular, casi idéntica en números a la de los granates, pero la calidad de un plantel plagado de jugadores jóvenes que aspiran a dar el salto al primer equipo coruñés está fuera de toda duda.

Ante este panorama, el Pontevedra tendrá que demostrar sus dotes escaladoras para superar una montaña que, en la situación actual, parece todavía más alta y escarpada de lo que se planteaba hace solo unas semanas. Si consigue coronarla con éxito, las siguientes jornadas pueden convertirse en un terreno más cómodo que le lleve a firmar una primera vuelta esperanzadora de cara a conseguir su objetivo. De lo contrario, se encontrará en un páramo plagado de nuevas montañas en el horizonte.

«Somos un grupo nuevo, y creo que los últimos resultados no deben empañar el buen inicio de liga»

«Los partidos van a ser cada vez más complicados porque los rivales ya nos

van conociendo»

Delantero del Pontevedra CF