Una cuestión estética

PONTEVEDRA

Seguramente a la mayoría de los ciudadanos no les quita el sueño si el Concello aprueba o no un presupuesto para el año 2012. Bastante tienen con capear la que está cayendo y la que se avecina, ya que, al margen de asuntos de índole estatal, a partir de enero van a subir las tasas municipales que van directamente al bolsillo: el agua, el alcantarillado, la basura, la viñeta, el IBI... Dicho esto, hay que subrayar que la elaboración de los presupuestos municipales es la gran asignatura pendiente del gobierno local de Pontevedra en los últimos años. En el anterior mandato, solo se aprobaron dos, y uno de ellos, mediado el año. Aunque solo sea por una cuestión estética, es necesario exigir un esfuerzo a quienes nos gobiernan y gestionan el dinero de todos. Y más en tiempos de crisis, cuando a los responsables políticos de uno y otro lado se les llena la boca con palabras como austeridad, contención, recortes, ahorro, priorizar gastos...

Sostienen los responsables municipales que un presupuesto prorrogado da más margen de maniobra en una situación como la actual. Esa fue la principal razón esgrimida por el bipartito para prorrogar las cuentas del 2010 para el actual ejercicio, aunque el argumento se cae por su propio peso al analizar lo que se hizo en otras ciudades: nadie más optó por prorrogar las cuentas.