PSOE en público y en privado

Lars Christian Casares Berg
christian casares PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

Francisco Caamaño: «O problema coas listas non o temos nós, senón aqueles aos que nos confrontaremos»

04 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Casi a la misma hora en que los socialistas discutían a puerta cerrada cómo deshacer el entuerto de las listas pontevedresas, el rostro amable del socialismo gallego, el del ministro de Justicia, Francisco Caamaño, hacía en público fortaleza de una potencial situación de crisis impulsada desde el socialismo de la provincia. «O partido ten a manía de debatir e de que os seus candidatos sexan elexidos desde a base. Eso xenera inevitablemente debates. Prefiro ese tipo de debates que o método do dedo, aínda que as veces sexa difícil de explicar», concedió Caamaño.

El ministro tenía ayer una cita con estudiantes pontevedreses para acercarles la diferencia entre apostar por lo público frente a lo privado. La apuesta socialista: «Desmantelar o público sobre o pretexto de abrir novas fiestras a negocios privados, non é o noso modelo. Se temos gobernos de cuño liberal temos un deterioro dos procesos e servizos públicos», dijo Caamaño a los estudiantes de la Facultad de Ciencias Sociais.

Pero en política hay otra dimensión de lo público y lo privado. Va más allá de la gestión y es la que diferencia los argumentos que se defienden a puerta cerrada y aquellos que se confeccionan desde los aparatos de los partidos para que sean repetidos en público por sus miembros. Una imagen tranquila mientras articula un discurso didáctico le ha valido a Caamaño para lograr un delicado equilibrio entre ambos. El estilo también le ha permitido mantenerse fuera de la primera línea de disparo en la lucha subterránea que se vive en el socialismo gallego con epicentro en Pontevedra.

En esta guerra, los socialistas pontevedreses han optado por ser punta de lanza contra el secretario general gallego, Pachi Vázquez, el líder que cotiza a la baja frente al sector que propugna su caída en favor de un posible desembarco del ministro José Blanco en Galicia. Pero Caamaño, el tercer hombre del triunvirato del socialismo gallego, volvió ayer a mostrar su talante conciliador. «O problema das listas non o vamos a ter nós, senón aqueles aos que nos confrontaremos».

El ministro, recién aterrizado de la convención socialista en la que el expresidente Felipe González pidió salir al ataque, sostiene que de cara al 20-N todavía hay partido. Aunque este se juegue en público y en privado a velocidades distintas y los codazos en el vestuario sean demasiados evidentes para los espectadores incluso antes de que los jugadores salgan al campo.