Los trajes vuelven al almacén

carolina aragonés PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

Navidad y carnavales son las próximas grandes citas con el disfraz

06 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El casco histórico de Pontevedra ha vuelto a la normalidad después de uno de los fines de semana más ajetreado del verano.

Los dragones de los jardines y los puestos ambulantes han desaparecido de las calles. Los últimos resquicios de la fiesta están a punto de caer en el olvido y la gente pasea como si nada hubiera pasado.

La duodécima edición de la Feira Franca se celebró por todo lo alto en los últimos días, pero como todo lo bueno, se acaba. Los hosteleros han registrado unos buenos resultados, a pesar de la aparición de la lluvia en los últimos momentos de la celebración, y ahora toca volver a la normalidad.

La misma situación se repite en muchas de las tiendas de disfraces que, desde principios del pasado mes, comenzaron a trabajar para tener a punto la vestimenta de los más implicados en esta recreación del medievo. La otra cara de la fiesta se vive ahora.

Ayer era el último día para regresar los trajes a una de las tiendas de disfraces más antiguas de la ciudad. El establecimiento de alquiler de trajes, situado en la praza do Teucro, lleva un cuarto de siglo alquilando estos vestidos a los vecinos, y desde que comenzó la cita medieval ha intentado convertirla en una fiesta obligada.

Tal y como afirmó Elena Suárez, dueña del negocio, «ahora hay que recogerlo todo y volver a la normalidad». Y es que han sido más de seiscientos trajes los que esta tienda ha distribuido entre los ciudadanos de Pontevedra y que ahora la gente tiene que devolver.

El proceso es sencillo. únicamente con identificarse y comprobar el código del vestido, la gente vuelve a casa con la alegría de haber disfrutado de la fiesta y haber hecho las cosas bien. Aunque no en todos los casos ocurre lo mismo, «siempre hay quien se queda cosas o las devuelve de aquella manera, pero por regla general no tenemos ningún problema», añadió.

Camino al carnaval

Son muchas las celebraciones que a lo largo del año requieren de los servicios de esta y otras tiendas, pero hasta entonces, los trajes permanecerán a buen recaudo. Según contó la responsable del negocio, «cuando tengamos todos los vestidos que la gente alquiló, los lavaremos y los guardaremos en bolsas para que el año que viene estén preparados». Pero esto no es todo, y es que durante el año también tendrán una serie de cuidados que mantendrán los disfraces en perfectas condiciones.

Un almacén de unas dimensiones considerables será el que albergue todos estos paquetes hasta nueva orden. Incluso puede que esta llegue antes de lo esperado.

En muchas ocasiones, algunos eventos como cenas, obras de teatro o fiestas temáticas, vuelven a ser la excusa perfecta para sacar a pasear estos trajes que tanto gustan y llaman la atención de los más aficionados a recrear épocas del pasado.

Mientras tanto, nuevos disfraces, más o menos tradicionales, volverán a llenar las estanterias y perchas de los establecimientos que se han convertido, una vez más, en unos de los más beneficiados de este evento medieval.

Con las vistas puestas en las próximas grandes citas -Navidad y carnavales-, esta tienda realiza una buena valoración de una Feira Franca que ya se ha despedido hasta el próximo año, pero cuyos trajes esperan con ansias que alguien los alquile de nuevo, y cuanto más pronto mucho mejor.