Padre e hijo son aficionados a las embarcaciones tradicionales
28 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Aunque Samuel Simes se dedicó toda la vida a la mar, fue su hijo Fidel, el que lo introdujo ahora, ya retirado, en el mundo de las embarcaciones tradicionales en el seno de la asociación Os Galos de Bueu. Es este un colectivo fundado en el año 2000 con el objeto de promover, difundir y valorar el patrimonio marítimo y cultural, además de conservar y recuperar las embarcaciones tradicionales de la zona.
Fidel practicaba remo de chaval y echaba una mano para mover los barcos de Os Galos. «Como son bastante pesados, necesitaban gente. Ahí ya me llamaron la atención», comenta.
Luego se fue a Ferrol a estudiar Ingeniería Técnica Naval y decidió hacer el proyecto de fin de carrera «sobre el bote polbeiro de Bueu y a raíz de eso fue como me enganché a Os Galos».
En esa asociación tienen actualmente «15 o 16 barcos, pero en el agua, activos, hay seis; tres dornas, la trainera, el xeiteiro y el Lagoas, el primer bote polbeiro que tuvo».
Cien socios
El colectivo lo forman unos cien socios, pero navegando hay unas veinte personas. Entre ellas figura también Fidel Simes Portas, que con 2 años ya acompaña a su padre y a su abuelo en algunos paseos por la ría. «Mi hijo subió por primera vez en la barriga de su madre, aunque ella no es muy aficionada. Habíamos ido al encuentro de Moaña y viniendo para acá, había un poquito de mar y nos mojamos», recuerda sonriendo.
Por su parte, Samuel Simes empezó en un barco a los 12 años. «Meu pai estivo na emigración e cando veu, comprou un barco. Eu embarquei con 12 anos e meu irmán, con 13. Era o ano 1962». Recuerda que iban «ao xeito e as betas». Precisamente la semana pasada, iban a filmar la recreación de la pesca do xeito, que dirigía él mismo, «pero por un problema burocrático, que non chegaron os papeis, non pudemos facelo. Supoño que en setembro ou o ano que ven farémolo». Piensa que el trabajo de recuperación que se hace desde Os Galos es muy bonito. «É a raíz e non se debería olvidar nunca».
A lo largo de su vida, hasta su prejubilación con 55 años, tuvo tiempo de trabajar también «na altura, tamén en Pescanova e mesmo estiven en Holanda, nas plataformas. Iso sí que é duro». Precisamente allí, «entre Alemania e Holanda, pasamos bastante apuros nunha plataforma, que evacuaron ao personal por mal tempo». También trabajó como soldador en montaje de estructuras metálicas en España.
De esa actividad como soldador saca provecho en las reparaciones de los barcos de Os Galos.
Durante la pasada semana estuvieron participando en las actividades de la Semana Mariñeira, con paseo con turistas por la ensenada de Bueu. «Por desgracia, tengo mucho tiempo, porque ahora estoy en paro -dice Fidel Simes con resignación-. A la gente le suele gustar. Les llama la atención todo lo relacionado con el barco y también la vista que se tiene del pueblo desde el mar. Incluso quieren ayudar en las tareas de navegación».
Nave preferida
Su embarcación preferida es el bote polbeiro Lagoas. «Es mi preferido, es precioso. Luego, el más rápido que tenemos es la trainera». Dice que son muy fáciles de manejar. «Saliendo tres o cuatro días ya coges unas nociones para empezar a defenderte. La única dificultad es la maniobra para virar, que difiere entre una embarcación y otra, según la vela de relinga, o la guaira, que es la que tenemos en la mayoría de nuestros barcos».
Fidel Simes asegura que no hay ningún barco que no pueda volcar, pero que «todas las velas tradicionales llevan rizos, que son unas fajas de hilos que están hechas para quitar superficie vélica si el viento es mucho. Si el barco lleva la vela que le corresponde, en teoría, con los tres rizos recogidos, podrían aguantar casi cualquier intensidad de viento, pero eso va en la destreza y también en la temeridad de cada uno».
«Nosotros tuvimos pocos sustos. Que yo recuerde, dio vuelta una vez la trainera, y el Lagoas, una vez en cinco o seis años. Además tampoco es que presenten un gran problema aunque vuelquen, porque como son de madera, no van al fondo», asegura.
Samuel Simes Gil, Fidel Simes Martínez y Fidel Simes Portas
62, 32 y 2 años
El padre es marinero jubilado y el hijo, ingeniero técnico naval. Ambos pertenecen a la Asociación Amigos dos Barcos Tradicionales Os Galos de Bueu.