La diversión está en la gula

roi fontoira SANXENXO / LA VOZ

PONTEVEDRA

Los restaurantes buscan atraer al comensal con menús degustación

28 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

La oferta gastronómica de los municipios costeros de las Rías Baixas suele ser demoledora: taperías, restaurantes, marisquerías, tabernas... El comensal tiene en su haber un sinfín de posibilidades donde saciar el apetito y -quizás debido a nadar en la abundancia- los establecimientos hosteleros están probando nuevas fórmulas para llenar sus mesas.

Uno de los clásicos de primera línea de Silgar, el hotel Justo, inició en agosto una nueva etapa en su restaurante. «Queríamos dinamizar el comedor -explica Jorge López, encargado- así que empezamos con el menú degustación». La carta al uso «no funcionaba con la gente externa al hotel, así que probamos una cosa diferente, y el resultado está siendo muy bueno», afirma.

Otros, como el hotel Rotilio, también viraron el rumbo de sus platos, siempre en dirección a la innovación y la variedad. «La gente ve algo nuevo y le llama la atención», señala Jorge, que ve como algunos clientes «repiten la experiencia», pues cambian el menú cada tres días. Además, «es más fácil trabajar, porque estás sirviendo platos cerrados, por lo que no estás obligado a tener toda la materia prima que implica una carta, y eso facilita la salida de productos».

Para los que descartan los menús que se apellidan «degustación» -gente temerosa de su cartera- cabe recordar que los precios son variables y se adaptan a todos los bolsillos. «El nuestro -apunta Jorge-, son cuatro platos por 18 euros». Y, aunque no es de recibo comparar un menú «de marca» -véase, el de un chef reconocido- con uno menos «personalista», la vocación innovadora y el producto de calidad están, en ambos, presentes.

Jugando con los sabores

La gracia del comer (en abundancia, que es como se come en Galicia), está en saborear, «picotear» diferentes cosas, jugar a ser la abeja más promiscua del panal. «La gente busca probar muchos sabores, y lo mejor para eso son este tipo de menús», indica Jorge. De hecho, el perfil del cliente de taperías y restaurantes «es parecido -señala- ya que con un menú sigues tapeando, tomando diferentes platos, que es la forma más divertida de comer». Y lo cuantioso del ágape no debe ahuyentar a los de la dieta veraniega. Como señalaba el (siempre) lúcido Julio Camba, «cuando le ofrezcan a usted una comida excelente, mande el régimen a paseo. Lo mejor de cualquier régimen es el placer de quebrantarlo».

rock in ría

«Nos valen las tapas y el menú, aquí la gastronomía es muy buena»

Reme y Manolo

«Comemos lo tradicional, pero también se agradece probar algo nuevo»

Alejandro y Victoria

Los turistas opinan...

«Me gusta lo bueno y a buen precio, pero que tenga calidad»

Coco