1Mucho arte, además de ciencia y cariño, es lo que hace falta para triunfar en el mundo de los vinos, y eso lo sabe muy bien la familia de Rafael Ruibal, un pontevedrés con mucha visión que tiene una espectacular quinta de doce hectáreas en el norte de Portugal en la que hacen un premiadísimo albariño. Si el año pasado su blanco Quinta Edmun do Val se alzó con una medalla en Nueva York, en la Finger Lakes International Wine Competition, ahora acaba de conseguir una nueva medalla de oro en otro de los concursos internacionales vinícolas más prestigiosos del mundo, el celebrado en Indianápolis, Estados Unidos, entre el 3 y el 5 de agosto. Además, el Edmun do Val del 2009 fue el que obtuvo la mayor puntuación de entre todos los albariños presentados en esta edición. Con la medalla de Indianápolis esta bodega, presentada en sociedad en mayo del 2009, acumula ya seis premios internacionales.
Pintura y música
2Si el paladar y el olfato es esencial para catar un buen vino, el ojo y el oído fue esencial ayer para apreciar el arte de Manolo Dimas y de Anaí González Lago y Francisco Luengo. El primero, cual un contemporáneo Miguel Ángel, el primero decoró la capilla de Foloña, en Nebra, que se inauguró por la noche con el concierto de los dos citados músicos.
A la luz de las velas
3El pazo de Quinteiro da Cruz y su copropietaria, Beatriz Piñeiro han sido también protagonistas. Beatriz y Mónica Novás presentaron a la luz de las velas un nuevo lugar de ocio en el que vivir nuevas experiencias. Para muestra la que ya arranca en septiembre, un curso de gastrosexología y otro de bailes de salón. A la presentación acudieron conocidas personalidades, entre ellas el alcalde de Meaño, Jorge Domínguez.