1 «Hija, quítate el pelo de los ojos, sonríe y mira a la cámara». Con exclamaciones de este tipo, las orgullosas madres dirigían la pose de las nuevas reinas y damas de honor de las fiestas de Combarro, que presidieron la presentación que tuvo lugar ayer en el Concello de Poio. Ten de Olano Vilas (reina juvenil), las hermanas Teresa y María Villanueva Sousa (damas de honor), Marina Pérez Rodríguez (reina infantil), Leire Cochón Bernárdez y Ainhoa Pousada Domínguez (damas de honor) completan el palmarés de un galardón en peligro de extinción, que parece persistir con fuerza en la ría, ya que Sanxenxo es otra de las villas que selecciona a su realeza particular. Estas seis jóvenes serán las protagonistas de los festejos que se desarrollará entre el 12 y el 21 de agosto, convirtiendo a Combarro en un centro lúdico para todas las edades.
Cuentos quita miedos
2Otros pequeños fueron también los protagonistas de una peculiar iniciativa de Cruz Roja Juventud para evitar el miedo a los hospitales, a través de su libro quitamiedos, editado por la propia institución, A marca do cempés. El acto se llevó a cabo en la biblioteca pública Antonio Odriozola de Pontevedra. Se trata de unos talleres para niños de 6 a 8 años, que se utilizan como recurso de ayuda para la comprensión de las invervenciones quirúrgicas, convirtiendo la hospitalización y la enfermedad en un momento más de la vida de los menoress, con el fin de minimizar los temores que padecen. Los obradoiros se trasladarán el próximo jueves, día 18, a la Biblioteca de Caldas.
No asustados, pero sí algo preocupados, estuvieron ayer los 28 jóvenes canadienses que se alojan en Marín con motivo de la próxima visita del Papa a España, ya que sufrieron la pérdida de sus maletas nada más aterrizar en Santiago. La delegación llegó bien, aunque su obispo, Donald Bolen, no llegará hasta el sábado, para oficiar misa el domingo. Ayer se quedó en Madrid para asuntos organizativos relacionados con la Jornada Mundial de la Juventud. Sí que están en Marín el padre Matthew Ramsay y varios monitores. Los canadienses, provenientes de Saskatún, se albergarán en casas de familias de la localidad. Además de un programa religioso intenso, los jóvenes también podrán disfrutar de actividades más profanas como una comida en Castiñeiras, visita a la Escuela Naval o un concierto en el multiusos.