06 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Con la prima de riesgo acogotándonos, el paro estrangulándonos y los recortes presupuestarios haciendo el resto para acabar con nuestro oxígeno, a nivel local nos desayunamos ayer con la pérdida de la principal línea de contenedores por parte del Puerto de Marín y con la posibilidad de que los dos mil militares de la Brilat pongan rumbo a un territorio menos hostil. A este paso Pontevedra será como en el Pleistoceno: tierra virgen.