Un incendio activo anoche devoraba el monte en Cotobade

L. Penide, C. Barral PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

En Marín se registró un fuego en Castiñeiras y en Pontevedra, en Lérez

01 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Visible desde numerosos puntos de Pontevedra, la columna de humo del incendio que se produjo ayer en Viascón (Cotobade) hizo temer a muchos pontevedreses y vecinos que se repitiesen las imágenes de agosto del 2006. Al cierre de esta edición, el fuego permanecía activo en la que fue considerada zona cero de la oleada de incendios de hace un lustro. Pasadas las nueve, ya había calcinado 35 hectáreas, si bien, dos horas más tarde, otras fuentes consideraban que la superficie quemada podría casi cuadruplicarse.

Se da la circunstancia de que, en este concello, ya se había producido un primer foco de madrugada, concretamente entre San Xurxo de Sacos y Viascón, que calcinó cerca de tres hectáreas. Posteriormente, sobre las dos de la tarde, otro incendio con varios focos localizados a ambos lados del monte Castelo, también en Viascón, alertaron a los vecinos al estar próximo a viviendas unifamiliares. En la falda de la montaña hay casas y propiedades privadas que producen miel, plantaciones arbóreas autóctonas, mobiliario de una ruta y las viviendas de madera de protección autonómica.

El BNG criticó la tardanza en la llegada de los medios de Medio Rural, ya que a las cuatro y media solo había una pala. Recordó que el municipio tiene más de 134 kilómetros cuadrados e instó al equipo de gobierno a pedir a la Xunta «atención e medios para previr desgrazas como as ocurridas no 2006».

Pese a ser Cotobade el municipio de la comarca más castigado por las llamas, no fue el único. Así, también se tuvo que intervenir en parroquias de la capital provincial y de Marín.

En este último ayuntamiento, el fuego afectó a la subida al lago de Castiñeiras. Al parecer, se detectaron, al menos, dos focos y se registró en un punto próximo a otro donde se produjo una incidencia similar el miércoles.

En la extinción participaron varios medios aéreos y terrestres, entre ellos, los Bombeiros do Morrazo. La hipótesis que se manejaba es que las llamas fueron intencionadas. Según una primera estimación se quemaron unas cuatro hectáreas. Tres horas después seguía activo y una pala bulldozer realizaba una pista cortafuegos por el perímetro para evitar su avance.

En cuanto a Pontevedra, fue en la parroquia de Lérez donde se originó un fuego que fue controlado a las pocas horas.

Más información en las páginas 8 y 9 de la sección de Galicia