La otra misión afgana de la Brilat

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

Una veintena de soldados estarán aún varias semanas en el país asiático

26 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Pese a la que fue quinta misión de la Brilat en Afganistán concluyó hace escasos días con el traspaso de mando a las tropas canarias, la presencia militar gallega aún persistirá hasta junio. Será entonces cuando la más de una veintena de soldados que conforman dos de los Equipos Operativos de Mentorización y Enlace (OMLT) desplegados en suelo afgano por el Ejército de Tierra regresarán a casa.

Ambas OMLT tienen el cometido de adiestrar al futuro Ejército Nacional de Afganistán o ANA, si bien el equipo desplegad en Herat centra sus esfuerzos «en mentorizar al cuartel general de la tercera brigada» del ANA. Desde el boletín Tierra se reseñó, en su día, que el contingente de la Brilat «es el primero de este tipo constituido por el Ejército Español.

Bajo la dirección del teniente coronel González, otra de las misiones encomendadas a las tropas oriundas de la base de Pontevedra es la de servir de «enlace entre la ISAF - Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad en Afganistán-» y el citado cuartel general. Desde Defensa remarcaron que la importancia de la labor de los soldados de la Brilat radica en que de la tercera brigada van a depender «las operaciones del ANA en Badghis», uno de los puntos de despliegue de los distintos españoles.

Batallón de infantería

El segundo de los OMLT, el mayor en cuanto a cifra de efectivos, fue despedido de la base General Morillo a mediados de enero. Por delante tenían entonces seis meses para, bajo el liderazgo del comandante Martín, «prestar su apoyo a una unidad de infantería» del ANA, siendo su base de operaciones el cuartel de Qala-i-Naw, en la provincia de Badghis.

Con respecto a su misión concreta, el teniente coronel Salgado, responsable del contingente que antecedió a los pontevedreses, precisó que su función consiste en mostrar a los mandos militares afganos «cómo dirigir la instrucción y el adiestramiento, cómo planear y conducir las operaciones y cómo realizar los análisis posteriores».

Tal y como refirió al boletín Tierra, el objetivo definitivo no es otro que lograr que las tropas afganas sean autosuficientes, profesionales y eficaces. Para lograr esta triple meta, los miembros del OMLT no solo deben ser expertos en cuestiones castrenses, sino que también deben tener amplios conocimientos sobre las costumbres locales, lo que implica tener algunas nociones de daría, «la lengua más hablada» en esta parte del mundo asiático.

Conducción extrema y tiro

Hasta mediados de junio, la veintena de instructores pontevedreses darán nociones de estratégica y táctica militar, pero también incidirán en cuestiones tan prácticas como lo pueden ser la conducción en condiciones extremas -ya sea con la nieve del invierno o con el polvo del desierto como escenarios- o la prácticas de tiro.

En relación con este último aspecto, entre los soldados de la Brilat desplazados a Qala-i-Naw hay verdaderos expertos en lo que, a día de hoy, es la principal amenaza a la que tienen que hacer frente los ejércitos aliados: los artefactos explosivos improvisados. Saber diferenciar un IED de cualquier objeto inofensivo y cómo actuar ante ellos puede ser la diferencia entre la vida y la muerte en Afganistán.