Un acuerdo pendiente desde 1997

La Voz

PONTEVEDRA

El choque entre los alcaldes de Marín y de Pontevedra es un capítulo más de una guerra del agua que comenzó a finales del siglo pasado. La Xunta construyó las instalaciones del suministro e impulsó la creación de un consorcio con los concellos de Pontevedra, Marín, Bueu, Vilaboa, Sanxenxo y Poio.

Todos los concellos entendieron que Pontevedra adjudicó de forma unilateral la gestión y depuración del agua sin tenerlos en cuenta y, como rebeldía, ni firmaron el acuerdo del consorcio, ni abonaron la totalidad del precio exigido por la capital durante años. La deuda acumulada aún está sin pagar, dependiendo de cada concello, aunque se logró un acuerdo para abonar las actuales facturas. Pero el consorcio siguió sin ser realidad. El último desencuentro fue el plantón que Marín y Bueu dieron al convenio del abastecimiento impulsado por la Consellería de Medio Ambiente este mismo año.