El club amarra un meritorio empate ante el Getafe y ya está a un solo punto de la permanencia
14 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El Pontevedra casi obra el milagro. Estuvo muy cerca de derrotar a domicilio al Getafe B con un equipo en cuadro, pero acabó regresando a casa con un meritorio punto en su visita a la Ciudad Deportiva getafeña. Y el punto sumado supo mejor al conocerse la derrota de todos sus rivales (Deportivo B, Conquense, Cacereño y Atlético de Madrid B). Con los resultados de ayer, la entidad granate se sitúa a un solo punto de los puestos de permanencia.
Fernando Castro Santos tuvo la ardua tarea de confeccionar una lista de convocados para dar la batalla en Madrid, sin embargo, luchó hasta el final y evitó izar la bandera blanca. Atrás habían quedado Dani Pendín, Fran Amado, Santi Amaro y Pepe Aicart.
Al final, reparto de puntos, que para el Pontevedra le supone seguir sumando en su particular guerra para evitar el descenso a Tercera División. Por lo tanto, la racha positiva continúa.
Dominadores
Los granates dominaron la primera mitad y consiguieron en ella su único tanto, gracias a un lanzamiento desde los once metros de Yavhé. El centrocampista pontevedrés había sido derribado por Ferrer dentro del área tras una espectacular pared con Iban Espadas.
Los primeros minutos fueron un intento de demostrar quiénes eran. No fue hasta el minuto que Orlando Quintana tocó el balón tras una cesión de Alfonso. Con una fuerte presión en campo contrario, los granates se hicieron con el balón. Castaño más retrasado en tareas de contención y Cruz con galones para distribuir en la medular se hacían fuertes y dirigían con criterio al Pontevedra.
Sin embargo, los gallegos pecaron de falta de llegada, algo habitual. A pesar de dominar, las ocasiones brillaban por su ausencia.
Los flancos tuvieron un papel importante. Aitor siempre se mostró voluntarioso en el extremo diestro, pero careció de acierto alguno. Todo lo contrario le pasó a Yavhé. Apenas entraba en contacto con el balón, pero cuando lo hacía daba sensación de mucho peligro. Precisamente de sus botas salió la jugada del tanto pontevedrés. Una internada suya al corazón del área azulona acabó con el extremo en el suelo y el colegiado decretando la pena máxima. El propio Yavhé se dispuso a lanzarlo y adelantó al Pontevedra. 1-0 que ponía justicia en el marcador al buen trabajo gallego.
El Getafe B no despertó con el gol. Seguía sin inmutarse, falto de ambición. El balón apenas le duraba en los pies y Tello y Escassi siempre se movían en la zona ancha del campo en inferioridad numérica, lo que reducía mucho las posibilidades del filial. Con el choque así, el que vio la oportunidad de certificar el choque fue el Pontevedra. En una contra Aitor estuvo a punto de marcar el segundo tanto, pero justo cuando se disponía a rematar Gorka llegó desde atrás y le rebañó el balón.
Revulsivo
Pero algo sucedió en el vestuario, porque el dominio granate se evaporó. El Getafe B veía cómo sus opciones de meterse en puestos de play off se desvanecían y, por ello, se conjuró en el vestuario para darle la vuelta al marcador. Con tales intenciones, el filial azulón rápidamente le robó el balón al Pontevedra y su primera ocasión, a los cuarenta y cinco segundos de juego, dejaba a las claras. Se acabó la especulación.
El Pontevedra se empezó a ver desbordado por el acoso local y empezó a perder el balón. Iban Espadas en la punta de ataque se quedó solitario, mientras que Cruz, que en la primera mitad había sobresalido en la dirección del equipo sufrió mucho corriendo detrás del balón y se diluyó sobre la superficie sintética de la Ciudad Deportiva azulona.
Emilio Ferreras, el técnico local, decidió liarse la manta a la cabeza y optó, en una arriesgada apuesta, quitar a un central para introducir a un delantero. La respuesta del equipo fue perfecta y la jugada salió redonda. Apenas un minuto después el Getafe B conseguía el empate. Rudy aprovechaba un pase entre líneas de David Gámiz y batía por bajo a Orlando Quintana, haciendo inútil su salida. Quedaba aún media hora de juego y el Pontevedra iba a sufrir más de lo esperado para sacar algo positivo de su visita a Getafe.
Paradas de Quintana
Los azulones, impulsados por el gol, siguieron a lo suyo. Nadie podía pararles en su lucha particular. Solo el tiempo jugaba en su contra. Sin embargo, en su camino se encontraron con la figura de Orlando. El meta del Pontevedra iba a ser decisivo con dos intervenciones de mucho mérito. La primera de ellas a Rudy y la segunda a un disparo de Moha que ya se cantaba como gol entre la parroquia asistente a la Ciudad Deportiva. En los instantes finales, el Pontevedra tuvo su única ocasión de la segunda parte, en una contra que acabó sin consecuencia alguna. El Pontevedra está a un punto de la esperanza llamada Segunda B.
Sergio; Velayos, Alex Pérez, Ferrer (Moha, min 59), Gorka; Escassi, Tello; Abdel, Bedoya (Pituli, min 76), Adrián Sardinero (David Gámiz, min 46), Rudy.
Goles: 0-1, min 25: Yavhé; 1-1, min 60: Rudy
Árbitro: Navarro Fuentes (colegio murciano). Amonestó a los locales Bedoya y Rudy; y a los visitantes Yavhé, Cruz, Nogueira, Picón, Velasco y Claudio.
Incidencias : Ciudad Deportiva de Getafe. Unos 300 aficionados
Orlando; Picón, Castells, Velasco, Claudio; Nogueira, Castaño, Cruz (Rubén Reyes, min 73); Aitor (Tirado, min 84), Espadas (Pardo, min 78); Yavhé (3).