In memóriam de Augusto Bárcena

Elena Larriba García
Elena Larriba PONTEVEDRA/LA VOZ.

PONTEVEDRA

El Archivo Provincial recupera la figura del compositor con una amplia muestra

10 oct 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La donación a la Diputación Provincial y la difusión del legado del músico vigués Augusto Barcena Saracho (1883-1976), supone la recuperación y el reconocimiento a la figura y la obra de un compositor que, aunque poco conocido por el gran público, pasa por ser uno de los referentes de la creación musical en la España del segundo cuarto del siglo XX. Y, al mismo tiempo, permite una aproximación a una de las familias representativas de la sociedad industrial viguesa de finales del siglo XIX.

Su progenitor, Augusto Bárcena Franco, fue uno de los próceres emprendedores del Vigo de aquella época, cuando esta ciudad iniciaba un rápido despegue comercial e industrial para convertirse en la primera Galicia. Su madre, María Saracho Spínola, era de origen vasco, aunque nació en Pontevedra, donde su padre fue delegado de Hacienda.

Los Bárcena Franco eran propietarios de casas de banca, consignatarios de buques, impulsores de industrias de ocio como el Teatro Tamberlick o proyectos como el tranvía entre Vigo y Baiona, y destacaron también en la política.

El joven Augusto Bárcena creció en este ambiente del mundo de los negocios. Sin embargo, la influencia materna fue más determinante para el desarrollo de la sensibilidad artística del compositor y le animó a dedicarse por completo a la música, su verdadera vocación.

Primeros estudios

Realizó sus primeros estudios en la ciudad de Vigo, posteriormente se licenció en Derecho en Madrid y quizás para contentar a su padre estudió Comercio en Barcelos. Si bien no era ese el camino que él había elegido. Precisamente, en la ciudad Condal fue donde desarrolló su carrera creativa en tiempos de la Belle Époque.

Allí se formó como compositor profesional y saboreó sus mejores éxitos, después de una ruptura progresiva con los asuntos y negocios familiares. Bárcenas pudo dedicarse enteramente a la música sin la presión de ser ese su medio de vida y escribir para la difusión o el uso concreto de sus composiciones, dirigidas al salón, el café concierto, el desfile en la calle o una incipiente radiodifusión.

El sentido práctico del compositor y su voluntad de llegar al gran público encajaron con la existencia de un dinámico consumo de música en directo en la Barcelona de los años 1920-1930. Algunas de sus creaciones fueron muy populares y la influencia de Galicia está muy presente en su obra.

La muestra sobre la figura del compositor se exhibe en el Archivo Provincial de la Diputación hasta el próximo día 15 de este mes.