El corazón del Fabril supera al gélido talento del Castilla

Iván Antelo ABEGONDO/LA VOZ.

PONTEVEDRA

Intensidad y emoción. Eso es lo que promete la aventura del Fabril en Segunda B. Ayer le tocó lucir la sonrisa final. El Castilla entró en el guión del partido como el pez grande que tiene que comerse al chico cueste lo que cueste. El Fabril no tiene a Sarabia, ni a Denis, ni a Joselu? pero puede presumir de mucho corazón. Remontó en la segunda parte un duelo que parecía perdido con un gol del guerrero Añón en el 83 y otro de falta de Juan Carlos en el 92.

El duelo comenzó con más goles que ocasiones. Los deportivistas perdieron al ariete Jona por lesión en el minuto 3 y Tito Ramallo pobló el campo de pequeñas avispas. Y el resultado no tardó en llegar. Chirri lanzó la primera picadura a los doce minutos tras un taconazo de Añón.

No hubo tiempo ni para saborear el 1-0. El ex céltico Joselu se quedó solo ante Diego y con frialdad definió por bajo logrando el empate en el 18. No hubo mucho más antes del descanso.

Los blancos tienen en Denis Tcheryshev a un rapidísimo extremo que ayer volvió loco a Seoane. Los de Menéndez salieron mejor en la segunda mitad y después de varios intentos logró marcar el segundo gracias a una gran jugada del lateral derecho Carvajal y a otra gran definición del gallego Joselu.

Goñi le añadió tensión e intriga al duelo con una entrada desproporcionada que lo condenó a la ducha a media hora del final. Pero a los cachorros de Ramallo les faltaba profundidad y, sin un nueve nato, tampoco había opción de juego directo. Menos mal que la defensa del Castilla es como una película de terror.

Permitieron la remontada local con dos errores infantiles. Primero (minuto 83) con un balón en largo culminado por Añón y peleado por Juan Carlos hasta conseguir la pifia del ex fabrilista Juanan, y luego con una falta lateral de Juan Carlos (92) que se coló entre la ineficiencia de la zaga y meta visitante.