La menguante búsqueda de Sonia

Nino Soto PONTEVEDRA/LA VOZ.

PONTEVEDRA

La desaparición movilizó a decenas de policías, miembros de Protección Civil, buzos del GEO y cientos de vecinos. Los medios se diluyen ante la falta de un solo rastro

15 sep 2010 . Actualizado a las 10:23 h.

Una cartera en el poblado gitano de O Vao y un DNI olvidado en una sucursal bancaria de Pontevedra. Ese el único rastro a ciencia cierta que existe sobre Sonia Iglesias, la vecina del barrio pontevedrés de San Roque que desapareció hace hoy cuatro semanas.

Las extrañas circunstancias que rodean su caso desde un principio hizo que su desaparición pronto llegase a las portadas de los periódicos, y a medida que la ciudadanía mostraba su preocupación por la trabajadora de Massimo Dutti, la Policía Nacional destinaba más y más medios a su búsqueda. El subdelegado del Gobierno en Pontevedra, Delfín Fernández, afirmó el lunes incluso que esta desaparición «es el hecho prioritario» de la Comisaría.

Pero aunque en un principio llegaron a trabajar en el caso más de 40 funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía, una veintena de voluntarios de Protección Civil, buzos de élite del Grupo Especial de Operaciones (GEO) y miles de vecinos, ahora la única prueba palpable de que la búsqueda continúa activa es un helicóptero de la policía que en ocasiones sobrevuela la ciudad y la presencia de varias patrullas.

Las autoridades escrutaron el municipio por tierra, mar y aire. Pero todavía fueron más allá. A los buzos que rastrearon el cauce del río Lérez desde Monte Porreiro hasta el entorno del Club Náutico, cerca de la entrada de la ría pontevedresa, se sumó una unidad especializada que peinó el subsuelo, centrando sus esfuerzos en pozos y alcantarillas. Los Bomberos de Pontevedra y la Policía Local solo espera órdenes para participar en más operativos. Cientos de vecinos a pie, a caballo, en quads, en motos y en coches participaron en batidas de búsqueda y toros dispositivos.

Desde la Comisaría, en las primeras semanas de búsqueda se destinaron al misterio unos 50 agentes diarios distribuidos en los tres turnos de trabajo, además de coches, motos, patrullas, y agentes del Grupo Operativo de Respuesta (GOR). «Se trabaja en esto 24 horas al día», señalaron fuentes policiales.

No obstante, es evidente que los medios empleados en la desaparición de Sonia Iglesias menguan, sobre todo, como consecuencia de la ausencia de un solo indicio que ayude a dar con su paradero. «Seguimos investigando para ver si la localizamos», apuntaron otras fuentes de la Comisaría.

En los rastreos también intervinieron los 25 voluntarios de Protección Civil. Utilizaron su todoterreno, dos quads, dos motos, una furgoneta de nueve plazas, una moto acuática y una zódiac. Abandonaron la búsqueda, como antes lo iniciaron los buzos del GEO. Investigadores dedicados en exclusiva al caso ya repasan otros asuntos pendientes. Cuatro semanas más tarde, no hay pistas de Sonia Iglesias.