El preparador del Pontevedra solo logra contactar con sus jugadores durante los partidos llamando su atención
08 sep 2010 . Actualizado a las 03:49 h.Poder llegar a contactar con un jugador durante un partido es tarea prácticamente imposible para un entrenador cuando quiere hacer algún movimiento sobre el terreno de juego. Sin embargo, Ángel Viadero tiene una particular forma de conseguirlo. Lo hace a base de silbidos. «Solo los empleo en los partidos porque los jugadores no me oyen y cuando hay que darle instrucciones hay que pegar un grito, aunque en el campo se oye mucho menos de que la gente se piensa», señaló el entrenador granate.
De lo mejor del partido se queda con la victoria y que el equipo «fue capaz de darle la vuelta a un marcador adverso y eso no es fácil, ya que cuando los equipos van por abajo se pueden atenazar o pierden los papeles en la compostura y el equipo fue capaz de mantener el orden y fue capaz de darle la vuelta al marcador y ganar, que al fin y al cabo es lo más importante».
Muchos mini partidos
Reconoce que cuando recibió el gol quedó preocupado ya que «cuando vas por debajo en el marcador ves el resultado difícil, pero esto se juega a 90 minutos y en los partidos hay muchos mini partidos que pueden darle la vuelta en cualquier momento, puedes estar jugando un rato muy mal y luego a pasar a otro muy bueno. Es decir, pasar de dominar a ser dominado, por lo que cuando te pones por debajo en el marcador tienes más incertidumbre, pero nuestro equipo tiene capacidad de reacción y eso es algo muy importante en este juego».
Su particular análisis sobre el dominio del Montañeros se debió a que «tuvimos momentos malos y hasta buenos. Lo que sí es cierto es que nos faltó profundidad y haber estado más juntos. Creo que fue una de las claves. Era necesario que el bloque estuviese más compacto. Empezamos a defender muy arriba y eso a veces conlleva que dejes espacios y que el rival pueda aprovecharlos, aunque la idea era presionar arriba e intentar recuperar lo más rápido posible la pelota e igual ahí estuvimos un poco descoordinados».
La confianza es vital
El preparador cántabro es consciente del valor de la victoria del domingo en la ciudad del Apóstol. «En este juego, la confianza es vital y todavía estamos en una fase de formar el equipo ya que han venido muchas caras nuevas, por lo que hay que conjuntarlo y requiere de tiempo. Si ese tiempo que transcurre va acompañado de victorias, la aclimatación es más rápida y sobre todo en el estilo que tratamos de apostar requiere mucha confianza», subrayó Viadero.
Ese período de adaptación no tiene una fecha concreta. «Es que esto -añadió- no son matemáticas, sino que es un juego que cuesta coordinar y no es fácil decir una fecha. Todos los equipos necesitan ese período de adaptación, no solo nosotros, sino todos y lo que pretendemos es ir cada día siendo mejores y a poder ser con buenos resultados, que es lo que cuenta en esta película».
Sobre la presencia de los filiales del Celta y del Getafe al frente de la clasificación del grupo, Ángel Viadero señala que es gente muy joven, que se ponen muy rápido en forma, que muchos de ellos vienen de una idea más o menos arraigada desde categorías inferiores y esos patrones de juego son más fáciles de digerir.