Westwood

Manuel Piñero

PONTEVEDRA

De entre todos los inolvidables momentos que hemos disfrutado en Pebble Beach, uno de los grandes escenarios del golf mundial, el primero que me viene a la mente es el chip del hoyo 17, que Tom Watson dio desde fuera del green para ganar a Nicklaus en 1982. Para vencer en este recorrido se necesita una muy buena concentración. Si hace viento será un campo muy muy difícil.

Tiger no llega en su mejor momento, pero ya venció allí con autoridad hace diez años. Luego entre los americanos figura Mickelson, por supuesto, como gran rival. Entre los europeos, Westwood reúne las condiciones para destacar. En Pebble Beach tienes que pegarle muy recto a la bola. De cara al futuro me encanta Rory McIlroy, que ya ha ido madurando y no me extrañaría nada que estuviera cerca de la cabeza.

A los españoles, Pebble Beach nos trae buenos recuerdos porque, en el fenomenal triunfo de Woods en el 2000, Miguel Ángel Jiménez terminó segundo empatado con Els. Nuestras bazas estarán esta vez con Álvaro Quirós, que está jugando bien, aunque quizá este campo, donde se necesita jugar con calma y pegarle muy regular a la pelota, lo complique algo más. Sería una sorpresa ver arriba a Sergio García o a Jiménez, y más todavía a Pablo Martín o a Rafa Cabrera.