La marea granate engulle las entradas que quedaron sin vender en Alcorcón

Xabi Otero PONTEVEDRA/LA VOZ.

PONTEVEDRA

Las fuerzas en las gradas del Estadio de Santo Domingo estarán más equilibradas de lo que se aguardaba de antemano porque el Alcorcón fracasó en su intento por impedir que se repitiera la estampa de hace quince días con la mitad del aforo ocupado por los aficionados del Granada.

La balanza estará desnivelada a favor del conjunto local, pero con mucha menor inclinación de lo que hubieran deseado los mandatarios madrileños. De esta forma, los jugadores del Pontevedra sentirán el aliento de la marea granate, que al final estará compuesta por al menos 1.500 almas en un recinto preparado para albergar a unas 5.000 personas.

La picaresca ha hecho posible llegar a esta idílica situación. Al parecer la mediación de la Casa de Galicia en Madrid fue fundamental. Los camareros de este recinto acudieron en varias ocasiones a las taquillas del santuario amarillo para hacerse con lotes de entradas a fin de venderlas entre los aficionados pontevedreses. Por este método se adquirieron más de 400 entradas que se unieron a las 500 que ya había enviado el Alcorcón a la sede social del club granate en Benito Corbal.

Arduas negociaciones

Pero la cosa no quedó ahí porque los empleados del Pontevedra llevaron a cabo arduas negociaciones para conseguir más localidades de forma oficial. Y ese trabajo dio sus frutos en la tarde de ayer porque Carmela Cano tenía previsto recoger un paquete de 110 entradas, que le habían prometido por teléfono, que al final se vio reforzado de forma inesperada por otro de 150, que el Alcorcón no fue capaz de colocar entre sus propios aficionados.

Por lo tanto, a última hora, la balanza económica le ganó la batalla a la necesidad de mantener mayor hegemonía local en la grada porque a ningún directivo le gusta que quede sin vender un taco de entradas que pueden aliviar un pequeño hueco de las siempre delicadas cajas de los clubes de Segunda División B.

Unos 1.200 hinchas asegurados

De esta forma, ya estaría prácticamente asegurada la presencia de unos 1.200 aficionados granates en Santo Domingo. Sin embargo, todo hace indicar que la marea granate aún será mayor porque fueron muchos los pontevedreses que, ante las informaciones que apuntaban a la escasez de entradas, optaron por adquirirlas a través de amigos y familiares que residen en la capital de España o en sus alrededores.

Sin contar a los particulares

Por ello, aunque es difícil determinar que cantidad exacta se puede llegar a reunir, nada sería de extrañar que la expedición lerezana se acercara a los 2.000 hinchas que se dieron cita en las gradas del Carlos Tartiere hace dos semanas.

Hay que recordar que las previsiones apuntaban a una marea granate de 1.400 almas, que al final se quedó corta porque muchos seguidores optaron por comprar las localidades en las taquillas del estadio ovetense y realizar el desplazamiento en sus vehículos particulares. Esto se repetirá a lo largo de la jornada de hoy.