Con las tablas pactadas

Milucho Alonso

PONTEVEDRA

El equipo granate renunció a tener el balón para hacer ataques organizados, sabedor del peligro que podía tener las perdida de balón en medio campo por lo que sobre todo durante la primera hora abusó demasiado de los balones largos.

Igor jugó demasiado lejos de la zona donde de vedad hace daño y Padín no pudo tener el balón y los espacios como a el le gustan, lo cual propició que el Pontevedra tuviese muy pocas ocasiones de peligro. El Alcorcón dio una gran sensación de solidez defensiva y aunque se prodigó poco en ataque mostró tener jugadores un medio campo de gran calidad. El resultado no es malo porque al Pontevedra le valen todos los empates. El equipo granate en los dos últimos partidos fuera de casa fue capaz de hacer gol aunque el partido del próximo domingo en Santo Domingo va a ser muchísimo más complicado que cualquier otro.