El pabellón de O Mosteiro de Meis acogió ayer un torneo de danza deportiva que reunió a más de 300 participantes
31 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.No hay baile que se les resista a los vecinos de Meis. El concello volvió a ser ayer el escenario de un torneo de baile deportivo, que desplazó hasta el pabellón municipal de O Mosteiro a más de un centenar de parejas y amantes de la danza. Más de siete horas de música y movimientos de cadera. Desde el mediodía hasta las ocho de la tarde principiantes y profesionales del baile mostraron sus habilidades sobre la pista.
Los coches no cabían en los alrededores de las instalaciones deportivas, la localidad se volcó con un certamen muy esperado que en su segunda edición ya cuenta con un público fiel.
Vestidos pomposos y brillantes lucían las bailarinas y pelo engominado y traje oscuro los caballeros. La estética se cuidó mucho en un concurso que ya es una referencia a nivel nacional y que organizaron un año más la Escuela de Baile Pasos y el Concello.
Desde vecinos aficionados a la danza hasta parejas profesionales de toda Galicia y Portugal. El baile no tiene edad y eso se demostró ayer cuando tomaron la pista desde niños de cuatro años hasta mayores de más de 60. Por todos los rincones del pabellón se repartían los bailarines haciendo estiramientos, ensayando sus pasos o animando al público a unirse a al fiesta.
Adrián Esperón y Patricia Martínez, campeones nacionales en la categoría Standard deslumbraron al público por su técnica y expresión a la hora de seguir el ritmo de los compases. Vals, rumba, pasodoble, samba o chachachá, no hay estilo que se les resista y los asistentes al torneo agradecieron su espectáculo.
«Es todo un honor para nosotros bailar en Meis. Aunque soy de Mos y mi compañero de Pontevedra nos sentimos aquí como en casa. Este público nos conoce bien y nos apoya muchísimo», aseguró Patricia.
La competición era puntuable para el ránking nacional de la Agrupación Española de Baile Deportivo y por eso los participantes dejaron toda su ilusión y esfuerzo en las instalaciones deportivas de O Mosteiro.
Más que danza
Además de mucho ritmo y arte en la danza, la empresa portuguesa Art Dance se instaló en el pabellón con un puesto de venta que ofrecía zapatos de baile, accesorios y productos de belleza a disposición de los participantes. Anabela da Silva, encargada de las ventas, destacó la aceptación de esta oferta debido a la pasión que ponen los profesionales en cuidar su aspecto además de sus pasos.