Once personas murieron en las carreteras de la provincia en el «abril negro» que acabó ayer
01 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La tragedia de Caldas ha causado una gran conmoción no solo en las localidades en las que vivían las tres víctimas mortales, Lorena Picallo Morrazo (Caldas), María Isabel Meijón Couselo (Pontevedra) y Andrés Aldao (Marín), sino también en la práctica totalidad de las instituciones locales, provinciales y gallegas, que ayer se sumaron al profundo dolor de las respectivas familias de los tres universitarios desaparecidos la mañana del pasado jueves, sobre el asfalto de la N-640. La comunidad educativa se sintió especialmente golpeada por esta tragedia, fundamentalmente por la condición de universitarios de los tres jóvenes desaparecidos. Pero también por la faceta de profesores de Miguel Meijón y de su hermano Guillermo, padre y tío, respectivamente, de María Isabel, dedicados ambos a la política como concejal del PP y parlamentario del PSOE, respectivamente. Por ello, el conselleiro de Educación, Jesús Vázquez, quiso ofrecer personalmente sus condolencias a los familiares en el tanatorio de Montecelo. Ya por la tarde, en los sepelios de las víctimas, representantes de distintas instituciones también se quisieron sumar a los mismos, como la presidenta del Parlamento, Pilar Rojo, o el delegado del Gobierno, Antón Louro. «Lamentamos sinceramente lo sucedido», señaló por la mañana un prudente Louro, que pospuso su valoración sobre el trágico suceso hasta que «dispoñamos de toda a información, porque as cousas ainda están en pleno drama». También por la mañana, la corporación provincial hizo pública en el pleno una declaración institucional en la que lamentó la muerte de los tres jóvenes menores de 20 años y deseó «unha pronta recuperación» a los otros dos pasajeros del vehículo siniestrado. «O pleno da Diputación acorda transmitir ós seus familiares e amigos as súas condolencias e o seu pesar ante tan sensibles perdas». Pleno extraordinario El trágico suceso también motivó una reunión urgente de la junta de portavoces del Concello de Pontevedra en la que se acordó incorporar al pleno del próximo lunes una «declaración de pésame» a las familias, «especialmente ao membro da corporación Miguel Ángel Meijón» . Los alcaldes de Caldas y de Cuntis, José Manuel Rey y Fátima Monteagudo, respectivamente, también quisieron dar el último adiós a los restos mortales de Lorena Picallo, cuyas exequias se celebraron en el mismo lugar en el que perdió la vida, en San Andrés de César. Respecto a las alarmantes cifras de accidentalidad que se han registrado en esta provincia en el abril negro que se despidió ayer, con once muertos, el delegado del Gobierno, Antón Louro, señaló que «esa pregunta gustaríame respondela cando a situación de shock na que estamos algúns nos permita facelo». Sin embargo, indicó que «hai unha tendencia que temos que valorar de forma positiva e logo hai estas cousas puntuales que son dramátias e dunha gravidade tremenda que deixan a todos un pouco impactados, pero hai unha tarea e un esforzo que está dando resultados».