Entierran al cachalote en A Coviña al no poder retirarlo

La Voz

PONTEVEDRA

El entierro del cachalote que varó en A Coviña (Marín) el pasado sábado es la única opción que le queda al Concello después de que las empresas especializadas desaconsejasen los intentos de traslado tanto por mar como por tierra. El operativo estaba previsto para las siete de esta madrugada, con el desplazamiento hasta la zona de dos palas que cavarán una fosa de unos tres metros de profundidad. La idea es soterrar al animal y poner fin a los problemas derivados de su descomposición al aire libre.

Los operarios del Concello realizaron ya ayer por la mañana el tratamiento bioquímico del animal, que fue tratado con productos biológicos especiales para acelerar su descomposición. También se le aplicó un tratamiento desodorizante, para evitar los malos olores en el arenal. Asimismo, se tapó el cetáceo con una tela plástica para impedir que las gaviotas u otros animales dispersasen sus restos por el entorno de las playas de O Santo y Lapamán.

La movilización de la palas y la creación de la fosa supondrán un gasto de 4.640 euros, a los que hay que sumar los costes del producto bioquímico, del que se precisan tres kilos por cada cien kilos de peso. La concejala de Medio Ambiente, la nacionalista Pilar Blanco, solicitó, en este sentido, la colaboración de la Xunta, y también que Costas alerte al Concello si se vuelve a detectar un caso semejante en la ría. La edila marinense recordó que siempre es más fácil retirar el animal en el mar que cuando llega a tierra.

Asimismo, Blanco insistió en la necesidad de que se articulen sistemas de colaboración por parte de la Xunta y del Ministerio de Medio Ambiente para actuar conjuntamente con los concellos en estos temas.