Castigo mínimo para todos

Rubén Ventureira

PONTEVEDRA

El comité tuvo en cuenta las alegaciones del Deportivo en el caso del defensa catalán y el técnico

27 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Al contrario de lo que pensaba Lotina, las alegaciones de los servicios jurídicos del Deportivo al acta de Rubinos Pérez se estimaron en parte. El Comité de Competición castigó ayer con la sanción mínima a Lopo, que era por el que más se temía, pues, dependiendo de cómo se interpretase el acta, le podían haber caído hasta doce partidos. Solo se perderá uno. El mismo castigo que el catalán reciben Aranzubia, Ribera y Lotina, también expulsados en Gijón. El club acató las sanciones en los tres primeros casos, pero recurrió a Apelación la del míster, pidiendo la suspensión cautelar.

Según el acta, Lopo llamó, «al menos tres veces», al árbitro «hijo de p...», y las mismas palabras dedicó al asistente. Estaba encendido porque Rubinos había señalado en tiempo de prolongación un penalti injusto, el que supuso el 2-1 final.

El precedente de Pires

En este caso, Competición «conviene con las alegaciones remitidas por el club y accede a su pedimento de suspenderle por un partido, aplicando el artículo 120 del código disciplinario de la RFEF», según figura en la resolución. El citado artículo, que tiene el epígrafe «protestas al árbitro», dice lo siguiente: «Protestar de forma ostensible o insistente al árbitro principal, a los asistentes o al cuarto árbitro, siempre que no constituya falta más grave, se sancionará con una sanción de uno a tres partidos...». Además de con un encuentro, el club tendrá que pagar 90 euros y el futbolista, 600.

Hay un precedente esta misma temporada, y con el mismo colegiado. Al finalizar el encuentro Xerez-Villarreal, Pires le dijo «eres un hijo de p...» a Rubinos Pérez, según reflejó en el acta del encuentro, si bien el francés precisó que había dicho «putain» (en francés, joder). Competición lo castigó con un partido, aplicando el artículo 117.1 (actitudes injuriosas o de menosprecio hacia los árbitros).

Al igual que a Lopo, a Lotina también se le sanciona en base al artículo 120 con un partido, así como con una multa de 90 euros al club y 600 a él. Protestó «de forma ostensible, en voz alta y gesticulando con los brazos» cuando el árbitro, con la complicidad de su asistente, anuló una arrancada de Adrián, que había salido en posición correcta y tenía grande posibilidades de colocar el 1-2 en el marcador. «Los argumentos utilizados [por el Deportivo, que remitió un vídeo en el que se ve al asturiano arrancar en posición legal] permiten decidir imponer la sanción en su grado mínimo de un partido», determinó ayer Competición.

La alegación de Ribera no ha sido tenida en cuenta. Según el acta, el segundo técnico se dirigió al asistente tras la señalización del penalti y le dijo: «Ya solo os falta bajaros los pantalones y que os den por el c...». Ribera precisó que había dicho: «Ya solo falta que nos bajemos los pantalones y nos den por el c...». Competición entiende que «la aclaración no resta gravedad a lo acontecido». Se le aplica el artículo 117.1 y se le castiga con un partido y la misma multa que a Lopo y a Lotina.