La Diputación de Pontevedra será la primera de Galicia en pactar un acuerdo con la Xunta para intercambiar carreteras. Las dos Administraciones han abierto de hecho ya el proceso de transferencias con anuncios que afectan a los viales de Cachafeiro a Vilapouca (en el recorrido entre Forcarei y Soutelo) y al trayecto entre Ponte Arnelas y Cabanelas. El propio presidente del organismo provincial, Rafael Louzán, anunció ya que Pontevedra será la primera provincia gallega en afrontar un traspaso que inevitablemente va a servir luego de referencia para A Coruña, Lugo y Ourense. Louzán añadió que iniciar este proceso por Pontevedra no supone un privilegio especial, sino que se trata de una decisión lógica ya que el conselleiro de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas, Agustín Hernández, conoce muy bien la red provincial de carreteras, después de haber sido director de Infraestruturas de la propia Diputación. De momento, no hay una lista cerrada de las carreteras que se van a traspasar de una Administración a otra, si bien todo apunta a que algunos de los viales más importantes del ente provincial pasarán a la red autonómica, mientras que otros de la red local en manos autonómicas dependerán en el futuro de la red a cargo de la Diputación. Algunos de los criterios que servirán para llevar adelante este traspaso fueron apuntados hace unos meses en un simposio sobre infraestructuras celebrado en Pontevedra por el propio Louzán (ver cuadro). El proceso se completará con intercambios de viales entre concellos y Diputación. Al igual que en el caso de la Xunta, el ente provincial soltará parte de sus viales y asumirá algunos de los que ahora están en manos municipales. Tanto en un caso como en otro, la Administración de mayor rango -Xunta o Diputación- se comprometerá a arreglar las carreteras antes de entregarlas a la de menor rango. El proceso no incluirá intercambios entre los ayuntamientos y las entidades vecinales. En estos casos, deberán ser los propios ayuntamientos y los colectivos de vecinos quienes los afronten si lo estiman necesario, pero sin imposición de otras Administraciones. Tanto la Xunta como la Diputación han realizado en los últimos años varios intercambios entre sí o con los concellos que, en la práctica, suponen un aperitivo del acuerdo que ahora han comenzado a preparar. Uno de los más importantes fue el realizado en Pontevedra, donde la Diputación cedió más de una decena de viales al Concello para que tuviese el control real del entramado urbano de la ciudad. El principal vial traspasado fue la avenida de Buenos Aires desde la antigua Escuela de Magisterio al puente del ferrocarril. Pero también entró la subida a Mourente por A Seca Pontevedra-Casas Novas (Pomba-Santa Margarida) y el acceso, desde la rotonda de la carretera de Ourense, a Montecelo y a la carretera de Ponte-Caldelas por Príncipe Felipe. Además, afectó al vial de San Mauro a Pedra do Lagarto, a Conde de Bugallal (entre A Parda y el cruce de O Marco) y a la calle Fernando Olmedo. Otros viales incluidos en los acuerdos fue el Mollavao-Sixto (entre Rosalía de Castro y Salcedo).