La lesión de Igor de Souza se complica

Tino Rascado

PONTEVEDRA

El cuerpo médico teme que el brasileño pueda llegar muy justo a la fase de ascenso, si el equipo se clasifica

09 mar 2010 . Actualizado a las 11:55 h.

La vuelta de Igor se Souza al Pontevedra en el mes de enero suponía una gran esperanza para el granatismo. De hecho, llegó a Pontevedra con la maleta a cuestas para poder participar en el encuentro contra el Racing de Ferrol en un momento en el que el equipo granate lo estaba pasando muy mal. Su sola presencia intimidó a la zaga departamental y contribuyó a sumar los tres puntos en el estadio de A Malata.

Pero cuando el equipo granate ponía la proa hacia la fase de ascenso, a los 14 minutos del encuentro contra el Éibar en Pasarón tuvo que ser sacado en camilla al lesionarle un jugador vasco tras caérsele encima por detrás.

Al día siguiente, y después de realizársele una resonancia , el doctor Alberto Domínguez hacía público el parte de la lesión: «Igor de Souza Fonseca  padece unha microrotura de fibras na zona de inserción do isquio, a cal lle fará permanecer durante tres semanas aproximadamente de baixa».

Aún le quedan 21 días

Esta previsión se cumplirá el próximo domingo en el campo del Sestao River, aunque su regreso a la competición deportiva todavía tardará al menos veintiún días a pesar de los esfuerzos que está realizando para superar estas previsiones.

Lo que más le preocupa al jugador y al cuerpo médico es no llegar a forzar la vuelta a la actividad. Este tipo de microrroturas suelen resultar traicioneras ya que aunque no transmiten un dolor importante, en cualquier movimiento en falso puede sufrir una recaída.

El jugador es consciente de que el club granate ha hecho un gran esfuerzo para que dejase el Levante y regresase al Pontevedra para liderar la clasificación para la fase de ascenso. Esta situación hace que se sienta presionado por la responsabilidad.

Igor afirma que hacía mucho tiempo que no tenía una lesión de estas características, que calificó de «mala suerte». «El jugador del Éibar se me echó encima y cuando quise levantarme no me dejó», y culpa también de la lesión al mal estado en el se encuentra el terreno de juego de Pasarón. «El campo está un poco malo y al intentar hacer el cambio de ritmo me agarró y me dio un pinchazo», añadió.

Está haciendo gimnasio y piscina con Santi Amaro y Orlando Gutiérrez, los tres jugadores que están en precario debido a las lesiones.

Reconoce que a estas alturas de la recuperación ya siente «alguna mejoría, aunque hay que estar muy atento ya que es una lesión muscular y es peligrosa».

Cuando se le pregunta el tiempo que prevé para volver a la competición, apunta que «dos o tres semanitas, aunque el médico decía que más bien tres que dos, pero yo tengo muchas ganas de volver y digo dos».

Se le está haciendo dura

La recuperación se le está haciendo dura a pesar de que está acompañado de los otros tres jugadores que están en su misma situación y a los que podría añadirse en las próximas horas el centrocampista Nevado, que se lesionó el domingo ante el Bilbao Athletic.

Lo que más le incomoda, aparte de no poder competir, es llegar a los entrenamientos y ver a sus compañeros entrenando con intensidad a las órdenes de Pablo Alfaro.

En cualquier caso se considera una persona con pensamiento positivo y está dispuesto a seguir trabajando para llevar el equipo arriba, para añadir: «Vine del Levante para ayudar al Pontevedra y tengo muchas ganas de hacerlo aunque ahora estoy fuera, por lo que aunque sea de esta forma estoy ayudando al equipo desde dentro».