Lalín abre boca para el Cocido

M. G.

PONTEVEDRA

La parroquia de A Xesta representó ayer la matanza tradicional del cerdo, antesala a la cita gastronómica del día 7

01 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La parroquia lalinense de A Xesta retrocedió ayer en el tiempo para representar la matanza casera más tradicional. El único espacio dejado para los nuevos métodos fue el disparo previo al cerdo de unos doscientos kilos para aturdirlo, tal y como exige la normativa. El resto, como antaño, eso sí adaptado a poco más de dos horas y con animación musical. Carqueixas para ahumarlo, limpieza, lavado de las tripas, llenar los chorizos a mano con embudos y la carne a reposar quince días en la artesa... Todo. Hasta el chupito para el matachín y los colaboradores. Ningún detalle faltaba para remontarse años atrás, incluso en el vestuario de los vecinos de A Xesta encargados de organizarla. También tradición en los productos que acompañaron a la matanza: pan recién horneado en el horno, dulces, filloas, flores..., que fueron repartidos entre los centenares de vecinos que ayer durante la mañana fueron pasando por una vieja casa deshabitada preparada para la ocasión.

Santiago Villanueva fue el que ejerció de matachín, como hace habitualmente en la parroquia lalinense, pero junto a él estuvieron una veintena de vecinos de A Xesta, que durante las últimas semanas trabajaron duro para que ningún detalle faltase en la matanza tradicional. Muchos visitantes no dudaban en quitar sus cámaras para inmortalizar cada paso del proceso. Después, para todos, productos del cerdo (chorizos, torreznos...), así como productos de la época del Entroido para compartir entre vecinos y visitantes bajo una carpa próxima y animación musical.

Hasta A Xesta también se desplazaron ayer los 200 participantes en la concentración de Vespas llegados desde diferentes puntos no solo de Galicia, sino incluso de fuera.

La representación de la matanza tradicional sirve de antesala a la Feira do Cocido, que se celebrará el próximo domingo día 7, con la actriz María Castro como pregonera.