En ocho jornadas ?que lleva el entrenador zaragozano logró un punto menos que Roberto Aguirre
26 ene 2010 . Actualizado a las 11:51 h.Pablo Alfaro no consigue hacer despegar al Pontevedra a pesar de las urgencias por las que atraviesa el equipo. El nuevo entrenador granate mantiene unos registros inferiores a los de su predecesor Roberto Robles. De hecho, en una valoración de los ocho encuentros que han dirigido, el asturiano suma un punto más. Es decir, Pablo Alfaro todavía no consigue mejorar la trayectoria que llevó al asturiano a la destitución.
El actual preparador debutó con una convincente victoria en el campo de Barreiro ante el filial del Celta para ceder un empate en la jornada siguiente con el filial del Osasuna. En la tercera, el apretado triunfo ante el Izarra en Pasarón permitió que el técnico maño anotase su segundo triunfo, para continuar con la derrota en el desplazamiento a Lemona, de donde regresó de vacío.
Al domingo siguiente volvió a perder en Pasarón ante un discreto Deportivo Alavés, y aunque la Cultural Leonesa favoreció su salida a flote permitiendo que los granates lograsen los dos goles en los primeros minutos de casa tiempo en la séptima particular jornada. El desplazamiento a Guijuelo devolvió al equipo a la cruda realidad, cediendo un empate sin goles ante su afición frente a un equipo que hace un mes estaba coqueteando con los puestos de descenso.
Del partido contra el Zamora llamó la atención las declaraciones de Pablo Alfaro al término del encuentro. «El punto no lo vamos a regalar», espetó Pablo Alfaro, quien se mostró convencido de que el Pontevedra había dominado el partido durante 70 u 80 minutos, aunque se olvidó de la excelente actuación de su guardameta Orlando Quintana, el héroe del empate.
Y el domingo le espera en A Malata el Racing de Ferrol, un equipo seis meses después sigue enfrascado en los puestos de descenso, aunque al igual que en la primera vuelta en Pasarón tratará de rentabilizar la presencia de un Pontevedra al que los equipos gallegos se le están dando muy mal.