La Xunta admite que su edificio «inteligente» aún le da problemas de luces y ascensores tras un año de uso
PONTEVEDRA
El edificio «inteligente» de la Xunta que inauguró Touriño hace un año sigue dando problemas con el alumbrado y los ascensores. Los sistemas automáticos de encendido y apagado de luces no funcionan todavía correctamente y los ascensores tardan diez minutos para nueve plantas, según admite la Administración Autonómica.
El propio delegado de la Xunta, José Manuel Cores, reconoció ayer la situación. «Este é -comentó con resignación- un edificio intelixente parece ser e, como tal edificio intelixente, ten moitísimos problemas, como pode ser o do alumeado. Ao final, estamos apagando manualmente. De intelixente nada».
Muchos pontevedreses criticaron durante meses que el edificio permaneciese horas y horas con las luces encendidas. Ahora, se ha dado orden de ir apagando las plantas manualmente a mediada que se limpian. Pero las tribulaciones de los responsables autonómicos no acaban ahí. «Despois -añadió Cores- hai tamén problemas cos ascensores: tardamos dez minutos en subir e baixar. É algo que estamos tratando de mellorar. Desde logo, pouco a pouco».
Fuentes sindicales consultadas ayer confirmaron que, además, persisten los problemas sobre diferencias de temperatura entre las dos caras del edificio -norte y sur- y que tampoco se ha instalado la anunciada escuela infantil, si bien se ha prometido que entre en funcionamiento el próximo trimestre en el marco de la política del PP de abrir más plazas.
De acuerdo con los datos facilitados ayer por la Xunta en un balance de su actuación de los últimos meses, Traballo puso en marcha entre septiembre y octubre nuevas escuelas infantiles en Moraña (36 plazas) y Ponte Caldelas (41). De esta forma, las plazas en consorcio en toda la provincia pasaron de 1.252 a 1.423. En el primer trimestre del 2010 estarán en funcionamiento nuevas escuelas en Cotobade, Marín, Silleda y Vilagarcía con un total de 279 plazas más, según este balance, si bien no se mencionan nuevas plazas en Pontevedra.
Cores destacó ayer al presentar la labor de la Xunta de los últimos meses la «racionalización» lograda con la supresión de altos cargos que, según apuntó, redundó en una mayor «eficiencia» de la Administración Autonómica.
También subrayó que se había actuado con «transparencia» en este período y que se habían aumentado las inversiones en infraestructuras. Entre las principales obras, destacó la futura construcción del nudo de Curro.