Disciplinas encontradas

María Conde / López Penide redac.pontevedra@lavoz.es

PONTEVEDRA

17 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

¿Qué ocurre desde que el cliente entrega el briefing (la orden de trabajo) hasta que el creativo la plasma en una campaña? Este fue el punto de partida de la charla que ofreció ayer Juan Nonzioli, fundador y director creativo de la agencia de publicidad más laureada en los últimos años, Shackelton Ad. En la mayoría de las ocasiones este es un proceso bastante largo. Como dice Nonzioli, «a veces tienes que cambiar la propuesta siete veces hasta que el cliente la aprueba». «Se está volviendo todo mucho más sofisticado, y creo que se está perdiendo espontaneidad, por eso las campañas son aburridas y como de laboratorio», indica este experto. A pesar del éxito de su firma, que está a punto de cumplir seis años, la agencia también está sufriendo las consecuencias de la crisis: «Se nota; este año hemos tenido que reducir plantilla y bajarnos los sueldos, hacer un ajuste importante más allá de que a la agencia le va bien». Reconoce que en tiempos de recesión «todo el mundo se vuelve más conservador, aunque para mí lo que hay que intentar es a aprender a convivir con la crisis porque no va a ser la última; yo soy argentino y he vivido más crisis, así que no me parece tan terrible, aunque mucha gente se ha quedado sin trabajo».

Nonzioli afirma que prefiere realizar campañas con fines sociales más que comerciales. «Me divierte más y me parece que la respuesta de la gente es más verídica», y cita el caso por ejemplo las que realizó con su agencia para Acción contra el Hambre o la ONCE. En relación a la organización de ciegos, subraya que precisamente aquel spot de la cola gigante de personas fue el que en España «cambió la relación del público con la publicidad», mientras que otro que también destaca por su trascendencia fue el del perro Pippin de TVE. Entre los de su producción cita el de Ellos también pueden, de la firma de electrodomésticos Puntomatic, que viene a refrendar sus críticas a la imagen estereotipada de la mujer que sigue ofreciendo la publicidad, o la campaña del depósito Sentido y Sensibilidad para Caja Madrid. Y tampoco tiene dudas respecto a quién es el peor cliente: «La Administración». «Convoca concursos no remunerados y las campañas las analiza un comité que no tiene que ver con la comunicación y en mi opinión despilfarran dinero», apunta. Respecto a los políticos, subraya que le divertiría trabajar para alguno, «lo que pasa que ahora no se me ocurre ningún nombre».

Casi a la misma hora, pero en un escenario diferente, arrancaron las conferencias de la cátedra Almirante Álvarez Ossorio. El director general de Reclutamiente y Enseñanza, Javier García Fernández, fue el encargado de abrir fuego analizando «el nuevo horizonte de la enseñanza militar» y el modelo que se va a implantar a lo largo de los próximos años: «Este cambio educativo fue causa de un cambio en el modelo de la profesionalización de las Fuerzas Armadas». En este marco, José G. Martínez Ratero, director de la cátedra, precisó que en el futuro centro universitario de la Defensa de Marín «seguirán siendo importantes las clásicas virtudes militares».