El temporal da un pequeño respiro a la comarca

La Voz

PONTEVEDRA

A lo largo de la jornada de ayer, y a la espera de lo que pueda ocurrir hoy donde se prevé un empeoramiento de las condiciones climatológicas, el temporal dio ayer un pequeño respiro a los servicios de emergencias en la comarca de Pontevedra. Si bien las alertas se contaron por decenas, lo cierto es que no alcanzaron la intensidad de lo que ocurrió en la tarde del pasado viernes.

De este modo, en Pontevedra, bomberos, Policía Local y Protección Civil tuvieron que intervenir tras recibir comunicados informándoles de inundaciones de garajes, árboles derribados por la fuerza del viento, letreros y carteles que se soltaron... «El problema es que estas emergencias se producen todas a la vez. Es algo que a veces la gente no comprende», apuntó un integrante de uno de estos servicios de emergencias.

En cuanto a la comarca se podría decir que fue más de lo mismo. Fue los casos de los municipios de Bueu o Poio, mientras que en otros puntos de las Rías Baixas la situación que se dio, sobre todo entre la tarde y la noche del viernes, produjo incidencias de mayor gravedad.

Así, en Sanxenxo, entre las 14 y las 0 horas del viernes, la plantilla del servicio municipal de atención de emergencias tuvieron que atender a 35 alertas, la mayor parte de ellas de pequeño calado. Lo más aparatoso se situó en los daños sufridos por una marquesina del paseo de Silgar, la caída de un balcón o problemas con el tendido eléctrico, además de que se tuvieron que retirar ocho árboles.

Teléfonos inoperativos

La parte eléctrica del temporal parece estar detrás de que, en determinadas áreas, las líneas telefónicas, tanto fijas como móviles, estuvieran inoperativas durante parte de la jornada del viernes y ayer por la mañana. Entre otros, se vieron afectados los teléfonos de la Comisaría y de la Policía Local de Marín.