El central asturiano ?es el único jugador ?de la plantilla que ?fue testigo de la gesta de Miranda de Ebro
29 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Alejandro Vázquez no está en su mejor momento de forma. Al menos, así lo debe de entender el entrenador del Pontevedra. Roberto Aguirre lo ha dejado en el banquillo en los encuentros contra el Bilbao Athletic y Sestao.
El preparador granate ha optado por Orlando Gutiérrez y Baquero en el centro de la zaga, quedando el futbolista asturiano, uno de los motores del equipo en casi una década que lleva defendiendo la camiseta del Pontevedra.
Aunque estaba acostumbrado a ser una pieza clave en el equipo, Vázquez asume con naturalidad la decisión del entrenador y está dispuesto a seguir trabajando con la máxima intensidad posible en los entrenamientos hasta que Aguirre vuelva a contar con él.
El gijonés es el único jugador de la plantilla que vivió el encuentro contra el Mirandés en Anduva y tiene «muy buenos recuerdos». Allí ganamos medio ascenso, precisó Vázquez, quien asegura que «para ello tuvimos que superar una serie de contrariedades importantes.
Ambiente hostil
Recuerda que había «un ambiente muy hostil cuando llegamos al campo y para evitar que pudiésemos llegar a beber agua en mal estado, el Pontevedra las llevó para nosotros».
También les molestó que los directivos del equipo burgalés que que «nos diesen distintos tipos de balones para calentar, por lo que era difícil controlarlos». A Vázquez le quedó grabado el gran ambiente que teníamos en contra cuando saltamos al terreno de juego a disputar el partido. «A pesar de ser un campo pequeño, el ambiente era infernal, con el público muy encima del terreno de juego», aunque la afición granate también jugó un papel muy importante, al volcarse con su equipo de principio a fin a pesar de los incidentes. Fue un partido impresionante, recuerda el capitán granate, «con dos aficiones totalmente entregadas ya que nos lo jugábamos todo entre los dos equipos. El que ganase lo tenía prácticamente hecho y el gol de Cabrera que nos dio la victoria nos sirvió para dar el salto de categoría al ganarle después en Pasarón al Lorca».
Afición muy volcada
«Nunca vi -añade- a una afición tan volcada con el equipo como la del Mirandés cuando salimos a calentar comprobamos un espectáculo que nunca había visto antes.
La victoria del Pontevedra había espoleado a los aficionados locales y «al acabar el partido hubo un gran jaleo entre las aficiones. Nino [Mirón] se había enfrentado también con Dani Mallo y tuvimos que esperar para poder salir en el autobús, al que lanzaron piedras y los antidisturbios cargaron contra los seguidores del Mirandés.
Al no haberse enfrentado ambos equipos desde aquel partido, Alejandro Vázquez cree que el partido del domingo «va a ser muy atractivo ya que los aficionados de ambos equipos querrán rememorar aquel encuentro», aunque coincide con el gerente del club burgalés, Luis Pobes, en que no será igual. «Nos vamos a jugar tres puntos que son importantes para los dos equipos, pero por supuesto lo que sucedió hace cuatro años en Anduva no tiene parangón», precisó el central granate.
En cualquier caso, la victoria del Mirandés es una urgencia ya que no ha ganado ningún encuentro y su afición empieza a pedir responsabilidades a los jugadores y al entrenador.
«Es cierto que ellos estarán más presionados pero quizá también por el ambiente que se va a generar. Me imagino que su afición estará dispuesta animarle al máximo para lograr la primera victoria de la temporada, aunque nosotros tenemos que ir a lo nuestro ya que venimos de un empate en casa y lo que tenemos que hacer es ganar para hacer bueno el empate contra el Sestao».
Ensayo con la defensa
En la tarde de ayer, el entrenador del Mirandés, Julio Bañuelos, trabajó especialmente con el sistema defensivo para preparar el partido contra el Pontevedra.
Entiende en preparador local que las bajas por sanción de los defensas Raúl García y Raúl Lozano le han llegado en el peor momento posible.
Se trata de un partido importante para el equipo de Roberto Aguirre ya que después del empate cedido ante el Sestao le obliga a sumar los tres puntos para continuar cerca de las posiciones de cabeza.