Reencuentro en el campo de Anduva

Tino Rascado

PONTEVEDRA

Los antidisturbios habían intervenido al terminar el partido y Mirón fue agredido por aficionados locales

28 oct 2009 . Actualizado a las 17:12 h.

El encuentro en el estadio de Anduva figura entre los episodios más emocionantes y tensos de los últimos lustros del Pontevedra, que además tuvo un final feliz. Fue el 27 de junio de 2004 cuando el equipo granate llegó a Miranda de Ebro dispuesto a dar un paso hacia el cielo. Cansado de deambular por la Segunda B, el conjunto granate afrontó la fase de ascenso convencido de que había llegado su hora. Pero todo se enturbió a raíz de unas declaraciones de Nino Mirón a una emisora burgalesa la víspera del partido en las que ninguneaba al equipo local y que unos aficionados granates no respetaron un minuto de silencio, aumentó la tensión entre las aficiones. El dirigente pontevedrés fue agredido por un grupo de seguidores locales. Pero el partido se le puso cara a los 15 minutos, en una falta botada por Xaco que remató de cabeza Cabrera al fondo de las mallas. Luego el oficio de Vázquez, Tonino, Fede Bahón, Juanlu y Javi Rodríguez hicieron el resto. Le quedaba el trámite de la eliminatoria con el Lorca y lo cerraron en Pasarón una semana después con un 3-0 que hizo revivir el fútbol en la ciudad del Lérez. El domingo, solo Vázquez por el Pontevedra e Iván Agustín y Rodrigo Mateos por el Mirandés podrán rememorar aquella apasionante confrontación en la que se jugaban en buena parte del ascenso. No obstante, en los últimos cuatro años han cambiado muchas cosas en la ciudad burgalesa. De entrada, el presidente de la entidad, José Zapater, abandonó el cargo al terminar la temporada siguiente. El equipo descendió a Tercera División y permaneció en ella cuatro temporadas hasta que el pasado mes de junio logró el retorno a la división de bronce. El gerente, Luis Pobes, es uno de los pocos miembros de la directiva que permanecen en el club. Pobes recuerda que había mucha ilusión por parte de los aficionados del Pontevedra, aunque no estuvo al tanto de los incidentes hasta que «las cosas se complicaron cuando se produjeron unos hechos desafortunados, en los que no vamos a entrar a valorar ahora, y que enturbiaron el partido». No habrá espíritu de revancha Descarta que pueda haber espíritu de revancha en Anduva el domingo. «No tienen porqué haber ningún tipo de desencuentro entre las aficiones ni nada por el estilo. Lo pasado, pasado está y esperamos que ocurra lo mismo con la gente que venga desde Pontevedra». En su opinión, la polémica surgió cuando «un grupo de aficionados del Pontevedra no respetaron el minuto de silencio que se había anunciado». Reconoce que el partido del domingo no tendrá nada que ver con el de hace cuatro años. «Estamos los dos en Segunda B, el Pontevedra por luchar en puestos de play off y nosotros deseosos de ganar el primer partido en casa». Será muy distinto «Si viene algún aficionado de los que estuvieron en aquella ocasión notarán que será muy distinto. Entonces éramos prácticamente noveles en la categoría y ahora lo seguimos siendo, y aunque la masa social sigue apoyando al equipo pero estamos con las prisas por conseguir el primer resultado satisfactorio en casa y la afición está ahora mismo un poco expectante», precisa Luis Pobes. ¿Qué distinto es el fútbol cuando se consiguen los objetivos? «Ya lo creo», respondió el dirigente mirandés», quien afirma que en el encuentro contra el Montañés, el último que ha jugado en casa y en el que cedió un empate a dos goles, asistieron unos 2.500 aficionados, cifra muy similar a la que «teníamos estando en Tercera ya que la afición ha sido muy fiel con nosotros».