La crisis económica seguirá afectando en el 2010 a la política financiera del Concello de Pontevedra. Si el año pasado se aprobaban una serie de medidas entre las que figuraba una reducción de la presión fiscal del 4% con respecto al año anterior, el concejal de Facenda anunció ayer que ya se ha tomado la decisión de «non tocar absolutamente ninguna tasa, nin para subir nin para baixar» de cara al 2010.
Raimundo González Carballo insistió en que «non nos plantexamos unha actualización das tasas e impostos», y justificó tal decisión en que «nunha situación de crise coma a actual non lle podemos esixir máis aos cidadáns». No obstante, el edil reconoció que alguna tasa sí puede verse alterada «polo aumento do IVE anunciado polo Goberno central». Un aumento que en ningún caso, recordó González carballo, repercutirá en las arcas municipales.
Con estas previsiones de cara al 2010, es de suponer que la merma en los ingresos municipales será aun mayor que la del actual ejercicio. Si hace un año el propio González Carballo calculaba que el Concello dejaría de ingresar 1,5 millones con su medida de reducción fiscal, cabe vaticinar que la merma será mayor el próximo año.
Tanto el concejal de Facenda como el alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores, insistieron ayer en que la buena salud financiera del Concello de Pontevedra permite adoptar medidas de reducción fiscal «sen que elo supoña unha disminución dos servizos prestados aos cidadáns».