La urbanización que el Arzobispado promueve en Raxó está en punto muerto. La Iglesia solo ha presentado el proyecto para los dos edificios de viviendas que se acometerán en una parcela próxima al templo religioso parroquial y a la casa de cultura. Uno de los primeros problemas con los que se encontró el Arzobispado fue la negativa de la anterior Xunta a darle el visto bueno a la construcción de 121 viviendas, distribuidas en dos bloques de edificios y once casas unifamiliares. De hecho, la Axencia de Protección Urbanística paralizó el desarrollo, y ahora el promotor espera a conocer cuáles serán las medidas definitivas de protección del litoral que establezca el nuevo gobierno autonómico. De momento de forma cautelar, y con raras excepciones, se mantiene la prohibición de edificar a menos de 500 metros del litoral. No obstante, el Concello señaló que la tramitación de la urbanización se aprobó antes de la entrada en vigor de las medidas urgentes de protección de la costa. El terreno donde está proyectado el desarrollo está calificado como suelo urbano no consolidado y está dentro de la famosa franja de protección de los 500 metros. Al parecer, la promoción está recogida en el Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM), aprobado en el año 2000. El convenio firmado entre el Arzobispado y el Concello contempla la cesión de unos terrenos de la Iglesia para construir una alameda.