Unos gamberros roban del antiguo centro social de Noalla instrumentos musicales y fuegos artificiales. También se registraron daños en el Mirador y la Casa Forestal
16 sep 2009 . Actualizado a las 11:03 h.La maldad llega a extremos insospechados. Y en la parroquia sanxenxina de Noalla unos ladrones se llevaron dos gaitas del antiguo centro social de A Carballeira. Los responsables no dudaron en denunciar el sorprendente robo en el puesto de la Guardia Civil.
Tras unas averiguaciones, días después de perpetrarse el hurto, agentes del instituto armado lograron recuperar uno de los dos instrumentos tradicionales robados nada menos que en la ciudad de Pontevedra. La pieza, que en su día costará unos 400 euros, había sido vendida por 75 euros.
«Estas gaitas mercáranse hai oito anos», precisa Roberto Garrido, portavoz de la Comunidad de Montes de Noalla. «A xente non sabe que facer para facer daño», añade.
Los instrumentos de viento pertenecen al grupo Airiños de A Lanzada, una formación que participa en varias de las fiestas patronales del municipio turístico. Su presencia por las calles de los lugares en fiesta, sobre todo en verano, es todo un clásico.
Pero la sustracción de las gaitas vino sola. Durante los mismos hechos, se produjo el robo de varios fuegos artificiales que había sobrado de las fiestas patronales.
Además de los robos, desde la Comunidad de Montes de Noalla se denunciaron los destrozos causados recientemente en el entorno del mirador de As Canteiras. Y no es la primera vez que grupos de gamberros dejan sus huellas en este espacio natural.
Roberto Garrido señaló ayer que varios individuos llevaron parte del vallado de madera que acotaba la zona infantil, y no solo eso, sino que arrancaron de cuajo un cartel informativo de las rutas de senderismo existentes en Noalla.
Vigilancia nocturna
Los actos vandálicos se producen generalmente los fines de semana, por lo que el portavoz y presidente de los comuneros, trasladará al Concello la relación de daños para solicitar que se envíen patrullas ocasionalmente para vigilar por si se detecta la presencia de los responsables de los destrozos.
Entre los desperfectos también había varios columpios del parque infantil.
Por otro lado, Roberto garrido estaba ayer negociando con los propietarios de unas pequeñas parcelas para lograr su cesión de cara a la reforma del vial que va desde la iglesia parroquia al acceso de la vía de O Salnés.
Afirma que no son muchos metros cuadrados de superficie los que se debe ceder, pero que sin ellos no se puede acometer el proyecto diseñado para habilitar una carretera con seis metros de ancho.