Xunta y Concello trabajarán conjuntamente de cara al Año Santo para conseguir mejoras en la señalización, en la seguridad o en la comodidad de los peregrinos
09 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Hay que poner al Camino a punto. El 2010 es Año Santo en Santiago y se prevé una avalancha de peregrinos por todos los Caminos que llevan al apóstol, incluido el portugués, que atraviesa de sur a norte el término municipal de Pontevedra. El tramo tiene unos quince kilómetros desde Ponte Sampaio hasta el límite con Barro, y desde el Concello de Pontevedra y la Asociación de Amigos del Camino se calcula que podrían llegar a patearlo el año próximo unos 30.000 peregrinos.
Con el fin de poner a punto todos los aspectos relacionados con esta ruta jacobea, el conselleiro de Cultura, Roberto Varela, citó ayer en Santiago a todos los alcaldes por cuyos municipios discurre el Camino portugués. Entre ellos, lógicamente, el regidor pontevedrés Miguel Anxo Fernández Lores, que acudió a la cita con un listado de peticiones consensuadas tiempo atrás con la asociación de Amigos del Camino. El alcalde regresó satisfecho por la receptividad del conselleiro, que espera que se traduzca en un convenio de colaboración entre el Concello y Cultura.
Entre las propuestas formuladas por Lores figuran las siguientes.
Señalización. La consellería se comprometió a mejorar la señalización de todo Camino portugués, especialmente en los cruces o en aquellas zonas en las que puede haber más dificultades para seguir la ruta. Y en el centro histórico de Pontevedra, se atenderá una propuesta del presidente de Amigos del Camino, Celestino Lores, y se colocarán conchas de bronce en el pavimento marcando la senda que han de seguir los peregrinos.
Alojamiento. La previsible avalancha de caminantes que traerá el 2010 ha de verse correspondida con alojamientos adecuados para todos ellos, especialmente cuando se trata de grupos numerosos. Fernández Lores recordó ayer, y así se lo hizo ver al conselleiro, que Pontevedra «é unha parada obrigatoria na ruta». En este sentido, el Concello está dispuesto a aportar, sobre todo en la época estival, centros escolares o pabellones deportivos para facilitar las pernoctaciones. Eso sí, la consellería tendría que hacerse cargo de facilitar colchonetas y de la limpieza de las instalaciones.
Limpieza. Un convenio entre el Concello y Cultura permitirá desbrozar todo el trazado rural del Camino a su paso por Pontevedra. Ambas instituciones firmarán un convenio en el que se fijará un precio de 400 euros el kilómetro. Previsiblemente, será el Concello el que asuma esta tarea.
Seguridad vial. Otro de los aspectos abordados ayer es la mejora de la seguridad para los peregrinos en aquellas zonas en las que el camino discurre sobre la carretera y no hay aceras. No está claro cuál será la solución a adoptar -construir aceras, habilitar arcenes-, pero sí hay voluntad de acometer mejoras. Fundamentalmente, apuntó el alcalde, en zona de Tomeza, O Marco, San Caetano o Alba.
Obras. La consellería anunció ayer al alcalde la intención de volver a sacar a contratación la reconstrucción del puente sobre el río Ulló, en Ponte Sampaio, que fue destruido por una riada en el otoño del 2006. Desde entonces, el Camino se desvía en esta zona, ya que es imposible vadear el río en el lugar donde se encontraba el viaducto. Cultura ya sacó a contratación hace unos meses esta obra con un presupuesto de 207.00 euros. Sin embargo, el concurso quedó desierto. Ahora, le explicaron ayer al alcalde, se ha revisado el presupuesto y se quiere licitar los trabajos antes de finales de este año, para que en el verano del 2010 los peregrinos puedan cruzar de nuevo el puente sobre el río Ulló.