Diecinueve pontevedreses partirán a primeros de septiembre hacia cinco ciudades de otros tantos países europeos gracias al programa Leonardo. Ayer fueron despedidos, en el Pazo de Mugartegui, por la alcaldesa en funciones, Teresa Casal, y el concejal Xosé Antonio García Lores. En la recepción no estuvieron todos, pero sí buena parte de ellos, con una mayoría de chicas. Ester Morgade, Ramón Quintáns, Begoña Abel, Imma Derkach, Ana González, Noemí Esperón, Manuel Juncal, Elena Rodríguez, Clara Doval, Jorge Sánchez, Fátima Raña, Marina Montenegro y Silvia García recibieron los contratos de concesión de la subvención, los billetes del avión y el seguro. El Concello recibió un total de 53 solicitudes, de las que se preseleccionaron 30, quedando al final en los 19 agraciados, que tienen una edad media de 26 años.
Los jóvenes se mostraron ilusionados y esperanzados ante esta nueva experiencia que van a afrontar. Durante tres meses, estarán en una ciudad extranjera, aprendiendo el idioma primero y trabajando en empresas luego. Sus destinos son las ciudades de Padova, en Italia; Lisboa, Portugal; Berlín, Alemania; Derry, en Irlanda, y Lyon, en Francia. Entre los elegidos, figura una ucraniana, Imma Derkach, que lleva dos años en España. «Estuve en Barcelona y en Madrid, y en Pontevedra hice cursos de azafata de congresos», explicó en un perfecto castellano. Economista titulada en su país, es una apasionada de los viajes, y además de su idioma, habla también ruso, polaco, francés y español, y algo de italiano, que espera mejorar con su estancia en Padova. Por supuesto, también entiende el gallego, aunque no lo habla. Noemí Esperón es de Poio y acabó Diseño y Moda en Pontevedra. Estuvo trabajando pero como «las empresas del textil gallego no van excesivamente bien, hay que intentar buscarse la vida en otro sitio». Y ese lugar es Lyon, la tercera ciudad de Francia, «que en mi caso me viene fenómeno porque en el siglo XIX, la industria sedera europea estaba allí, y parece que hay varios centros industriales Estoy muy esperanzada», comentó. A la misma ciudad se irá Manuel Juncal, peón forestal, que se enteró de la convocatoria en la Escuela Oficial de Idiomas, donde estudia el último curso de francés. Otra de las becadas es Begoña Abel, que se define como «lucense de nacimiento y pontevedresa de crianza». Acabó Arquitectura en A Coruña, «una carrera larga y dura como la fama que tiene». Estuvo trabajando pero la situación en el gremio «es complicada», y como estaba estudiando italiano, aprovechó la oportunidad. Marina Montenegro Moldes, licenciada en Administración y Dirección de Empresas, se va a Irlanda, a Derry, después de dos años de trabajo. «Será una buena oportunidad para perfeccionar el idioma», dijo. La alcaldesa, Teresa Casal, los animó a aprovechar el tiempo para conocer otra gente y otra cultura, que es lo mejor que se van a traer, y a que lo pasen lo mejor que puedan. La convivencia en inglés. Y si unos se van, otros vienen. Comenzó ayer el programa Juventud en acción, que consisten en una serie de actividades deportivas para fomentar la solidaridad de 35 jóvenes, con edades comprendidas de los 18 a los 30 años, que provienen de países como Polonia, Letonia, Eslovaquia, Turquía y España. «A excepción de mañana que visitaremos la ruta de los tejados de la catedral de Santiago de Compostela, luego tendrán actividades deportivas como senderismo, ruta en canoa, paintball, piraguas o vela» declaró la técnica de los proyectos de juventud de la Diputación, Sandra Vázquez. En el proyecto participan seis jóvenes por cada país. «De nada vale que posean un buen nivel de inglés si después no tienen motivación y no se integran con el resto de participantes», comenta Sandra. Aparte de la motivación, un requisito importante es el dominio del idioma «en las habitaciones no ponen a nadie del mismo país. El inglés lo utilizas por necesidad, para integrarte», decían los participantes gallegos que provienen de Caldas de Reis, Cangas, Moaña o Vigo, entre otras zonas.