Contemplar la puesta de sol fue la excusa perfecta para que el restaurante MarDivino reuniese en su terraza a un centenar de amigos para despedir el verano
21 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Una fiesta en honor del ocaso es la mejor manera de colgar el cartel de final del verano en Sanxenxo. Y como no puede ser de otra manera, pasó. Como anfitriones, el restaurante MarDivino y la marca de champán G.H. Mum acompañados de un centenar de amigos de Felipe Otero, gerente del local.
A media tarde el sol pegaba con fuerza en la playa de Silgar, pero a medida que se hacía de noche, el tiempo parecía prever que el último gran acto del verano estaba a punto de empezar y ayudó a que los asistentes notarán los primeros síntomas del otoño. Una niebla fría y baja empezó a cubrir la costa y las chaquetas taparon el moreno de muchos invitados. Ayer el día continuaba igual, pero las predicciones esperan recuperar el calor para el fin de semana.
Menú exclusivo
La fiesta del miércoles era una especie de cajón de sastre en los que se mezclaron políticos, periodistas, familiares de los anfitriones y niños. Como guinda, un coctelero preparando toda clase de combinados, sobre todo cuando se acabaron las viandas, formada por unos aperitivos exquisitos y un tanto minimalistas a base de condimentos tradicionales, como pulpo con patatas pero sobre una cuchara individual, empanada de lacón con grelos, muslos de codorniz en salsa de frambuesa y zamburiñas en pasta brie con cebolla caramelizada.
Por supuesto todo regado con 38 botellas de champán G.H. Mumm al ritmo de una música bastante relajada que a medida que aumentaba la noche y el alcohol cobraba protagonismo y se camuflaba con el barullo de los invitados. Algunos, como el alcalde de Meaño, Jorge Domínguez, no salieron a la terraza hasta que el Real Madrid marcó sus cinco goles. Mientras, su mujer cenaba en torno a una mesa con la madre y la madrina de Felipe Otero.
Mucho politiqueo
Muy cerca de ellos, el líder del Partido Popular en Pontevedra, Telmo Martín, y su secretaria, Ana Crespo, estuvieron acompañados del propietario del restaurante MarDivino y del hotel Infinity de Vigo, José Manuel Gómez, quien tiene proyectado convertir el Hotel Sanxenxo Playa en un Infinity Holidays.
Pero sin duda los que tenían más ganas de fiesta eran los propietarios de las tiendas Meigallo, Mónica Loureiro y Ricardo Dopazo, que estaban acompañados de unos compañeros de profesión que gestionan la tienda de Bali y acababan de llegar de la isla indonesa para pasar unos días de descanso en Galicia.
Final del verano
Pese a la diversión nocturna en honor del astro rey la resaca de los invitados no debió ser muy larga porque el paseo de Silgar volvía a estar ayer hasta arriba de veraneantes terraceando, algo que yo dejaré de hacer hasta el próximo verano, porque para mi se ha acabado agosto diez días antes de que lo dicte el calendario. Así que después de un mes de fiestas, presentaciones, horas de playa y mucha diversión en Sanxenxo, está sección cuelga el cartel de final del verano, aunque faltan los últimos coletazos estivales con las fiestas patronales de la capital turística de las Rías Baixas.
Para volver a terracear lejos del asfalto y el estrés quedan once meses de mucho trabajo y algunos madrugones. Feliz invierno.