La dársena militar de la Escuela Naval se ha convertido esta semana en la base temporal de dos de los barcos cazaminas, el Sella y el Tajo, adscritos a la primera escuadrilla de esta clase de buques de la Armada española. El primero está comandado por el capitán de corbeta Carlos Posada Novoa y el segundo por Félix Peñuelas González. Los dos cazaminas levarán anclas hoy y pondrán rumbo a Santander para participar en el Día de las Fuerzas Armadas. Ayer, no obstante, aprovecharon su escala en Marín para una pequeña sesión de puertas abiertas y encuentro con los medios de comunicación, bajo la amable supervisión del comandante de su escuadrilla, el capitán de fragata Manuel Cerdido Montalbo. La próxima semana regresarán a Marín para realizar prácticas con los alumnos de la Escuela Naval.?? Trabajo delicado. La presencia de minas en las aguas nacionales españolas es algo muy inusual, según explicó ayer Carlos Posada, del Sella. Sí es más frecuente la detección de artefactos históricos, término que abarca todo tipo de proyectiles que permanecen en el mar desde contiendas pasadas como la Guerra Civil Española o la Segunda Guerra Mundial. Pero aunque no sea frecuente su aparición, siempre es conveniente estar atentos y con el personal cualificado en forma. Hace tres años se encontraron y desactivaron en Gerona, por ejemplo, restos de minas antiguas y hace unos años aparecieron minas a la deriva en el Cantábrico, procedentes de fondos minados de Francia. Complejo cometido. La seguridad del tráfico marítimo, la protección de la costa española y la colaboración con la OTAN son los principales cometidos de los dos cazaminas de la Armada. Manuel Cerdido, al resumir las misiones de la escuadrilla, señaló: «Garantizamos que tenemos abiertos los puertos nacionales y las rutas marítimas de responsabilidad nacional».
A bordo tanto del Sella como del Tajo hay un equipo especializado de buzos y técnicos preparados para operativos específicos. Ambos barcos disponen de sónar, con un sensor de profundidad variable, que se puede ubicar a diferentes calados en el mar, y otros aparatos de detección. Entre ellos destacan los vehículos submarinos Pluto Plus y Minesniper, que rastrean el fondo marino y pueden ser empleados en la desactivación de riesgos a gran profundidad.