El ministro prevé asistir el viernes a la firma del pacto de los 24 millones para los accesos al casco urbano
21 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La última visita de un ministro de Fomento a Pontevedra fue la de Álvarez Cascos para asistir a un mitin del PP. El político asturiano dejó entonces en el aire la construcción del enlace con la A-52 y se fue a una cena en la que escuchó un rosario de peticiones de dirigentes locales de su partido. El nuevo titular de la cartera, José Blanco, parece dispuesto a invertir el orden de los factores. Antes de acudir al congreso del PSdeG, que se inicia el viernes en Caixanova, el político lucense tiene previsto asistir a la firma del convenio Fomento-Concello, un acuerdo que proporcionará a la ciudad un cheque de al menos 24 millones para obras.
Se trata de la mayor operación de Fomento en Pontevedra desde 1992, año en el que se completó el tramo de la AP-9 Pontevedra-Caldas. Los 24 millones de aportación inicial -que se convertirán en 30 cuando se acometan las obras, según la estimación municipal- servirán para abordar la urbanización y reforma de las principales entradas a la ciudad en los próximos tres años, entre ellas, las carreteras de Vigo y Ourense, el nudo de O Pino y la nueva avenida de Vigo.
La presencia de Blanco en la rúbrica del acuerdo fue confirmada tanto por el gobierno local como por dirigentes socialistas. Ayer, no se descartaba incluso que el propio ministro estampase su firma en el documento que, según el borrador inicial, debe ser ratificado por el director general de Carreteras y por el alcalde de la ciudad, Miguel Anxo Fernández Lores.
En principio, Blanco se desplazará a Pontevedra tras el Consejo de Ministros, bien a última hora de la mañana o a primera hora de la tarde. Solo un cambio de agenda de última hora haría variar esta previsión, según las indicadas fuentes.
Fuentes socialistas destacaron ayer que la visita fue una iniciativa del político lucense en el marco de una nueva etapa, caracterizada una mayor presencia pública del departamento y un mayor compromiso con comunidades y ciudades gobernadas por otros partidos. Las citadas fuentes subrayan que, en apenas unos días de mandato, el actual ministro desbloqueó el convenio con Pontevedra y el nuevo puente de Lugo, dos gestos que apuntan hacia una nueva política con Galicia.