El Balonmano Alcobendas, con uno de los partidos más completos de la temporada, alcanzó un triunfo vital ante el Teucro (34-25) que le mantiene con vida en la lucha por la permanencia en la Liga Asobal.
El choque, que se presentaba caliente por la importancia de los puntos, comenzó con ambos equipos defendiendo en 6-0 y ligero dominio local.
El Alcobendas amagó con escaparse (7-4, m. 13), pero el tiempo muerto y los goles de Sayad permitieron al Teucro resistir hasta el descanso (16-14).
El conjunto madrileño, arropado por la mejor y la más apasionada entrada de todo el curso, salió en tromba en la segunda mitad. 20-15 en apenas dos minutos y Víctor García «Pillo» viéndolo tan negro como para pedir un nuevo tiempo muerto.
La posterior sequía ofensiva de los de Rafa Guijosa fue contrarrestada por la ineficacia gallega. Wenceslao Aldomar, habitual suplente, se erigió en protagonista bajo palos apoyado por un 5-1 alcobendense que asfixió a la primera línea rival.
En ataque, Samuel Trives martirizaba a los pontevedreses rotando y brillando casi desde cualquier posición. Pese a los esfuerzos de Benaches, el partido se le escapaba al Teucro. Dos robos consecutivos permitían a Alcobendas encarar con optimismo la recta final (27-20, min. 51).
Escarmentado por otros partidos, el equipo de Guijosa no aflojó para recuperar el gol average del encuentro de la primera vuelta (27-26). En el minuto 55, todo quedaba sentenciado con 29-22 en el electrónico y la afición local haciendo la ola.
Con estos puntos, Alcobendas se queda a dos del Teucro a falta de seis jornadas, más el gol average a favor.
Los de Guijosa siguen vivos, ganan confianza y saben que su calendario en los últimos quince días de liga (Torrevieja y Octavio) es mejor que el de los gallegos (Granollers y Barcelona).
Sin duda, la derrota del conjunto gallego ha complicado en gran medida su futuro. Especialmente después de que los teucristas consiguiesen vencer al Octavio Pilones Posada, nadie esperaba que los madrileños consiguiesen barrerlos.