Si pensaban que sobre el amor estaba todo dicho se equivocan. ¿A que nunca habían oído que los besos de las personas queridas «saben a gusanitos»? O a chocolate, a nubes de algodón -bueno, este puede que sí-, a melocotón... Son algunas de las frases que dedican a los sentimientos los escolares que han participado en la exposición Amor polas aulas, del Salón do Libro Infantil e Xuvenil. «Estamos rodeados de amor», dijo el domingo el alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores. Y el amor nunca está fuera de contexto. ¿O sí? Es que recordar en la inauguración del evento que hasta el Che Guevara dijo en una ocasión que «as grandes revolucións están guiadas por un sentimento de amor» no es el mejor cuentacuentos para animar al pequeño público (por tamaño, no por número) que en ese momento estaba escuchando al regidor, más con la mente puesta en las sorpresas del salón y no tanto en sus palabras. Su recordatorio al revolucionario pareció en todo caso premonitorio, después del Goya que se llevó Benicio del Toro por su papel en Che, el argentino. Pero amor en su trabajo es el que también ponen los miembros de Pavís Pavós, que volvieron a demostrar su buen hacer en el acto de apertura, en el que jugaron con las posibilidades que da la palabra amor según se coloquen las letras (o mar, roma, ramo, amor). Como siempre, divertidísimos.
Pasada la inauguración, ayer tocó el turno a la primera de las mesas redondas programadas en el salón, donde el protagonista era el Premio Nacional de Literatura, Agustín Fernández Paz, y el tema, los blogs. El autor confesó ayer que es un «auténtico devorador» de bitácoras y que tiene un menú de más o menos quince al día, la mayor parte sociopolíticos, literarios y también de temática escolar. Entre sus favoritos, de obligada visita diaria, están Días estranhos, de Martin Pawlier; Brétemas, de Manuel Bragado; Brooklyn, sobre Paul Auster, y también los de Marcos Valcárcel o el crítico Arturo Casas. «Estoi moi ao tanto, porque me parece moi interesante, é un complemento para contrarrestar as opinións que escoito a través dos medios de comunicación -explicó el escritor-. Eu son un lector voraz de medios, pero os blogs, sobre todo os feitos con rigor, achéganme esa outra visión, e tamén achéganme a outros artigos que ao mellor, se non, non seguiría. Estes blogs, que son moi xenerosos á hora de propoñer enlaces, dan unha visión que me permite estar moito máis ao día das cousas». Incluso asegura que su enganche a la Red a veces le produce «mala conciencia» porque «o meu traballo é escribir e non ver tantos blogs, aínda que te permiten estar nesa especie de cosmovisión e nutres moitos dos fíos e detalles cos que acabas escribindo». Fernández Paz asegura que tiene un proyecto de bitácora, que se llamará Un lector, parado desde hace un año, «porque tampouco o sinto de momento como unha carencia, información sobre mín na Rede hai de sobra para o que queira gastar parte do seu tempo lendo cousas miñas, a verdade é que eu mesmo me asombro».
Tras la mesa redonda, el Salón do Libro incluyó ayer la apertura de una nueva exposición en la Biblioteca Pública, titulada Pintar em verde. Se trata de una muestra organizada por la Dirección Regional de Cultura del Norte de Portugal, que pretende aunar el fomento de la lectura con la defensa del medio ambiente. La exposición reúne ocho relatos, con sus correspondientes ilustraciones, inspirados en ocho áreas naturales protegidas del norte del país luso. La directora del citado departamento, Helena Gil, estuvo presente en la inauguración, junto a una delegación formada por los escritores Eugénio Roda, Valter Hugo Mae e Anabela Mimoso, así como los ilustradores Rui Effe, Cristina Valadas y Paulo Araújo.