La mano humana

La Voz

PONTEVEDRA

Dice la leyenda que Dios puso su mano sobre Galicia y surgieron las rías. Si la mano divina creó uno de los lugares de la Península Ibérica más espectaculares del mundo, la raza humana no ha podido asimilar tanta belleza y ha puesto su mano sobre la costa para destrozarla. Marín es el ejemplo. Sus gobernantes llevan más de tres décadas sin ser capaces de controlar un urbanismo que, además de feo, les ha hecho pobres.