Como hace quince años, el Aalborg se vuelve a cruzar en el camino del sueño europeo del Dépor. El bombo de los dieciseisavos de final de la Copa de la UEFA emparejó ayer a daneses y coruñeses en un reencuentro que mezcla los recuerdos por aquel debut europeo de 1993 y la satisfacción por que al equipo entrenado por Lotina le tocó en suerte uno de los rivales más flojos entre los eliminados de la Liga de Campeones.
El partido de ida se disputará en Dinamarca el 18 o el 19 de febrero y, a la semana siguiente, el día 26, Riazor se convertirá en el escenario de la vuelta. El sorteo también dilucidó el duelo de octavos de final, que cruzará al vencedor de esta eliminatoria con el ganador de la que enfrentará al otro equipo danés en liza en las competiciones europeas, el Copenhague, con el Manchester City del ex madridista Robinho y los petrodólares de la familia real de Abu Dabi.
Pese a su supuesta inferioridad, el Aalborg cayó eliminado con dignidad de la fase de grupos de la Liga de Campeones. Quedó encuadrado junto al Manchester United, el Villarreal y el Celtic de Glasgow y pocos le daban posibilidad alguna. Pero el equipo danés sorprendió a todos: empató (0-0) en el infierno del Celtic Park, fue capaz de marcar tres goles en Villarreal en el partido más loco de esta edición (6-3) y alcanzó un empate con sabor a victoria (2-2) en Old Trafford frente al todopoderoso Manchester United.
Sus mejores futbolistas son el capitán, Augustinussen, quien dirige el juego desde el centro del campo, y el sueco Johansson, encargado de dar el último pase a los puntas. En la delantera destacan el polaco Saganowski, un trotamundos del fútbol, que llegó cedido por el Southampton inglés, y el danés Jeppe Curth, quizá su jugador más desequilibrante, máximo goleador del cuadro danés en la campaña 2007-08 con 17 tantos, y autor de uno de los dos goles en Old Trafford. El veterano Karim Zaza, de origen marroquí y que ha pasado por los mejores equipos daneses, defiende con solvencia la portería.
Esta temporada ya ha sufrido relevo en el banquillo, pues al escocés Bruce Rioch le siguió su propio ayudante Allan Kuhn solo una semana después de caer en El Madrigal. Cuentan que tras este cambio el Aalborg recuperó el espíritu colectivo y que su pequeño estadio se convirtió de nuevo en un fortín.
El Dépor volverá a Dinamarca, donde completó una pequeña parte, aunque vital, de su pretemporada. Tras el periplo por Venezuela, y con el duelo de Intertoto en el horizonte, los coruñeses visitaron al Brondby con el fin de probarse frente a un rival fuerte y afrontar así con mayores garantías aquel primer compromiso de relevancia frente al Bnei Sakhnin. La prueba resultó un éxito. En el amistoso de Copenhague el resultado final fue de empate (1-1), aunque el conjunto gallego se mostró superior, Lotina probó la defensa de tres centrales que repetiría en Israel (Lopo, Piscu y Juanan) y Valerón dio muestras de su talento. El Brondby lidera ahora la Liga danesa, y el Aalborg, el próximo rival deportivista en Europa, ocupa una decepcionante sexta posición, a dieciséis puntos de la cabeza.
La UEFA, el torneo que más ilusión despierta entre los seguidores deportivistas, no regresará al césped hasta febrero, pero Riazor ya prepara sus mejores galas para revivir el inicio de su época dorada en Europa.